lunes, 1 de mayo de 2017

DOSIS DE FÁRMACOS

 
Tenemos la costumbre de indicar dosis de tratamientos farmacológicos, de los que sean, sin incidir excesivamente en el ambiente o en las características propias del paciente con demencia. Vemos al enfermo y automáticamente estamos viendo a otro semejante al que le fue bien la dosis que le marcamos. Lo hacemos con buena fe, se me entienda, pero es bueno aceptar que no somos seres imperfectos que "leemos" perfectamente la enfermedad y que no podemos equivocarnos jamás.
Es bueno, por ello, dedicarle tiempo no solo al paciente sino al cuidador, a la familia que le acompaña para diagnosticar también qué es lo que puede beneficiarle, o no, cuando esté en su domicilio. Por lo tanto, comenzar con dosis pequeñas del fármaco, aunque se deba corregir esta cifra en dos o tres veces consecutivas en los días siguientes es lo óptimo.