lunes, 30 de noviembre de 2015

ALZHEIMER Y CUIDADOR: ¿es igual el mensaje de calidad de vida?

Obra del artista Viente García Plana expuesta en el CDAN de Huesca hasta marzo del 2016



Hace cuatro años se publicó un estudio elaborado por un grupo multidisciplinar e investigadores de la Universidad de Murcia acerca de la valoración de la calidad de vida de pacientes Alzheimer y sus cuidadores. Concluía que los pacientes tenían una percepción de su calidad de vida más positiva que sus cuidadores. No les voy a cansar en cómo fue construída su metodología de trabajo ni los por qués podían ser débiles o no (hacer crítica de una investigación, cualquiera, siempre es positivo para aprender), o si los pacientes eran todos subsidiarios de la asistencia a un centro de día, o si intervenía el tratamiento complementario que llevaban, etc... 
Sin embargo, hoy, tan solo tres años pasados desde aquel estudio (en realidad posiblemente sean cuatro porque hasta que se publica un estudio suele pasar un año, al menos en nuestro país), no creo que los resultados fueran tales. 
En tan solo cuatro años, los diagnósticos de Alzheimers más jóvenes han aumentado en un 18%, (se diagnostican antes, se va al médico más tempranamente), y el grado de "frenado" de la enfermedad es considerable, y no por las terapias farmacológicas existentes y específicas, no, sino porque cada vez "afinamos" más en los fármacos que ya existían antes, utilizamos más las terapias no farmacológicas, las asociaciones de familiares de Alzheimer son más eficaces, y sobre todo , y ... a pesar de todo, la información es más... y quiero creer mejor. No obstante, ésto, que es positivo, daña también mucho la calidad de vida, LO QUE ENTENDEMOS POR CALIDAD DE VIDA, y que posiblemente sea dferente en cada uno de los que ahora me estén leyendo... porque, REALMENTE,¿ es lo mismo la calidad de vida para un dueño de una empresa que cotiza en el Ibex 35  que otra persona a la que la van a desahuciar de su piso...?.
Y es en ello a lo que desearía detenerme con mayor contundencia: aquella persona que se sabe diagnosticada de Alzheimer sabe lo que le espera, más o menos... Aunque no siempre sea como él/ella cree (todos somos distintos), y su futuro lo ve muy nefasto. Es en ésto, precisamente, en lo que debemos incidir más, en "desmontar positivamente" este pensamiento, sin mentir, sin faltar a la ética, nunca, pero haciéndolo ejemplar hasta ese último instante de desconexión. Porque si él está bien, el cuidador también lo estará. Y el cuidador, recuerden es la mitad del tratamiento o las dos terceras partes de él. Don´t forget!

miércoles, 18 de noviembre de 2015

¿CONTROVERSIAS O NO...?










Según el Prof. Arthur Konnerth, de la Universidad Técnica de Munich, las terapias que reducen la acumulación de beta-amiloide en el cerebro no reparan el deterioro neuronal en ratones, es más, lo agravan. Lo publica este mes en Nature Neuroscience. Evidentemente es un golpe muy fuerte a la terapia con este tipo de fármacos usados en la actualidad, aunque sea dicho, cada vez menos.
La experiencia efectuada en ratones y divididos en dos grupos, uno a los que se administraba un anticuerpo (Ac) dirigido de forma específica a la proteína y otro que sirvió de control, concluyó que aquél  que se dirigía su Ac. al beta-amiloide redujo la cantidad de placas cerebrales pero también redujo el número de neuronas hiperactivas. Estos efectos se apreciaron tanto en ratones viejos como jóvenes, en los que todavía no se había producido acumulación de beta-amiloide. Los Ac no produjeron ningún efecto en la actividad neuronal de un grupo de ratones normales, lo que traduce que que la actividad exacerbada en los ratones mutantes depende de la presencia de la proteÍna beta-amiloide y no de la respuesta inflamatoria a los Ac.

Concluyendo: los autores del estudio afirman que aunque el tratamiento anti beta-amiloide puede prevenir el debilitamiento de conexiones neuronales y los problemas de memoria en modelos animales de Alzheimer, esos beneficios no son suficientes para reparar la disfunción neuronal, motivo por el que no se mejoran los trastornos cognitivos tras tomar estos fármacos.