lunes, 28 de abril de 2014

SERENIDAD

Posiblemente fuera el título, más periodístico que otra cosa, lo que me llevó a leer un artículo que, ya de entrada, me contrarió. Decía: Dormir más de ocho horas favorece el deterioro cognitivo en mayores de 65 años.
Reconozco que no me gustan los extremos en casi nada, al menos en salud. Bueno, tampoco en política. Siempre veo una inmensa tonalidad de grises que acompañan al blanco y al negro. El estudio que leí estaba efectuado por un Grado de Farmacia de una Universidad española. Sí, es verdad que junto a ello, se añade a lo largo de la lectura del trabajo, que estilos de vida como la falta de estimulación cognitiva favorecen la aparición de esta dolencia. También deberían seguir añadiendo otros muchos como alteraciones psiquiátricas previas, exceso de ingesta de fármacos (la mayoría inútiles si no pseudocontraindicados), pluripatología orgánica y antigüedad de las mismas, etc.
Al parecer, el seguimiento se ha efectuado en farmacias comunitarias (no tengo nada en contra de ellas, todo lo contrario, quede claro), pero de antemano, hubiera sido interesante que el estudio epidemiológico hubiera contado con profesionales expertos en este tipo de patologías que hubieran seguido muy de cerca el proceso de la toma de datos, encuestas, etc. No es sencillo hacer encuestas en salud ... si no, que se lo digan a los psicólogos.
Posiblemente éste no sea el caso, pero existe un exceso de deseos (posiblemente inconscientes) de publicar por publicar, de autorealizarse mediante ver el propio nombre impreso en unas páginas que luego, seamos sinceros, pocos leerán; tan solo los expertos o los que tienen a algún familiar en esta situación. Y es a éstos a los que me preocupa se les pueda confundir. Estar decidido a hacer algo, no siempre coincide con saber qué hacer y qué conseguir de una manera amplia. La serenidad ante un estudio de un tipo de paciente que se desconoce, o incluso se conoce ampliamnete, puede ser impaciente. También por ello no es ninguna pasividad.
Le escuché hace poco al Dr. Diego Gracia, Director del Máster de Bioética de la Complutense hasta hace muy poco, catedrático de la misma institución, que existen serias dudas de muchas publicaciones científicas sanitarias, de si deberían pasar un serio filtro científico y moral antes de ser puestas negro sobre blanco. En algunas universidades, hasta hace al menos poco tiempo, los curriculums vitae valían según su peso. Cuanto más peso en papel, más valían... Pienso que ahora, con los pendrive...  Me reafirmo con otros autores que, la trayectoria curricular de cualquier investigador, por muy sencillo que sea, debiera ser tenido en cuenta por la elección propia de sus cinco o cuatro mejores publicaciones, sin más. 

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