domingo, 9 de febrero de 2014

CUIDADOR FAMILIAR DE ALZHEIMER: ÉSTO ES PARA USTED.


La desesperación del familiar cuando se le comunica la fatídica noticia de la enfermedad de su ser querido suele ser muy dolorosa, ¡cómo no!. Por mucho que nos esforcemos los profesionales con empatizar con esa situación... 
Lo primordial será decir siempre la verdad, no esconder nada. Por terrible que pueda ser un momento, un contexto, la verdad, con las suficientes posibilidades que puedan existir siempre ha de ser lo principal. Como lo es ponernos a su dispisción para responder, cuando sea, cualquier duda que surta.
Sin embargo, me gustaría dejar algunos consejos que pueden ser útiles al cuidador, al más cercano en espíritu. Es muy frecuente que éste, el cuidador, se derrumbe, que no encuentre solución al momento, que sienta que todo ha acabado ya para la relación que tenía con el ser querido. Esa obnubilación, que por lo general es momentánea (hay momentos muy largos... sí), podemos controlarla si: 



- Se reconoce que la vida contiene partes injustas. El victimismo nunca conduce a nada, aceptémoslo. Aquella frase del mayo del 68: seamos realistas, pidamos lo imposible, es hermosa, sí, pero poco pragmática, seamos sinceros. Todo nunca es de color de rosa ni de papel cuché... pero la vida continúa... siempre.
- Conocerse. Sin saber qué capacidades tenemos, qué recursos, qué facultades conforman nuestra personalidad, es como el consejo del gato a Alicia en el país de las maravillas... Saber cómo somos realmente, nos aumentará la autoestima porque sabremos en qué podemos destacar, cómo ayudarle. Hay tantas formas... Y sobre todo, en qué nunca deberemos embarcarnos. ¿Han visto a algún pívot de la NBA que mida 1,55 m y que consiguiera el mítico anillo de la Asociación de Baloncesto Americana...?.
Kobasa y Maddi, en los setenta definieron la personalidad resistente. Una de sus virtudes era la propia responsabilidad de cada cual, la elección responsable. Cuando no se encuentra solución o se sabe no se es productivo en una situación concreta se busca ayuda.
Tras un fracaso es bueno analizarse, descubrir en qué se ha fallado para mejorar la próxima vez que se intente.
Cualquier opción es rarísimo que salga bien a la primera... Éso lo saben bien los que han preparado oposiciones. Conocen que aquella plaza por la que optan tiene muchos adeptos, y que la preparación, el momento, la salud, etc. son variables que no siempre pueden controlarse al unísono. ¿Se ha pensado cuántas veces ensaya una orquesta para obtener el resultado extraordinario que desea el director...?, ¿y cuántos han sido sustituídos por aquél cuando el ensayo era prácticamente terminado...?
- Los resilientes aceptan el problema como búsqueda de un misterio al que hay que hallar salida. Es bueno imaginar que se es otra persona que busca esa solución, que crea otra solución a la que otros ven...
Compromiso. El resiliente se compromete. Da su palabra, para él y para los demás. Si no se valora lo suficiente para decidirse a algo es mejor pecar de prudente que de fanfarrón.
- No busque la felicidad desaforadamente. En la mayoría de las veces, la felicidad ya la tiene, pero lo desconoce, no se ha apercibido de ello... o nadie se lo ha dicho. La felicidad es distinta de unos a otros porque todos somos diferentes, porque nuestros objetivos nunca son iguales a los de los demás. Y porque la felicidad son momentos...
Nunca hay un solo tren en la vida. Otro de esos mitos existentes y falsos es el de que solamente pasa un tren por nuestra vida y que si no se toma todo se habrá ido al garete... Falso. Hay muchos trenes, unos son de colores, otros de formas extravagantes, otros clásicos... tan solo hay que estar en la estación, éso sí. La familia es la estación en la que hay muuuuuchos trenes.
Ver la vida en positivo. Siempre tenemos algo que no sabemos que tenemos. ¿Se acuerdan de aquel fragmento de La vida es sueño del gran Calderón de la Barca...?. Déjenme que se lo reproduzca: 

Cuentan de un sabio que un día 
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo 

las hierbas que él arrojó. 

Pues éso...

- No se huya del problema, afróntese. ¿Qué de positivo hay metiendo la cabeza debajo del ala...?. Claro... nada. Debe pensarse que por muy embarazoso que sea un problema, más crecerá en nuestra mente si no lo afrontamos, si no discutimos con nosotros mismos o con los que nos quieren ayudar a cómo poder solucionarlo, en partes, en micropartes...

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