jueves, 13 de febrero de 2014

HAY ALGO NUEVO...?

El lunes, como otros tantos lunes en mi hospital, recibimos a los profesionales de la industria farmacéutica, ésa que en ocasiones, injustamente, se trata tan mal,  porque si no fuera por ella, tal vez muchos de nosotros o de Uds. no estaríamos hoy aquí, seamos sinceros. Otra cosa muy distinta es que no se sepa negociar con ella, o existan intereses espúreos de uno u otro espacio con los que se tilde mal esa relación. Pero vamos a lo que deseo transmitir. Me preguntaba uno (una) de ellos, que ya no representaba uno de  esos cuatro fármacos existentes específicamente para Alzheimer, y que su padre padece la enfermedad, si había leído últimamente algo al respecto que indujera a ser optimista para tratarlo. Desde que le dieron otros fármacos para vender, la información le era más escasa desde su laboratorio. Normal.
No, fármacos como tales para combatir la enfermedad cuando está instaurada sintomatológicamente, no hay nada nuevo ni se le espera... (¿les suena ésto a algo...?). Sí que va hacia adelante la prueba en el humano de la vacuna descubierta por el Profesor Sarasa y que Laboratorios Grifols, un laboratorio farmacéutico español, está desarrollando desde hace unos meses; pero datos no existen todavía, por lo que aún es pronto para decir que lo que fue bueno en el animal de experimentación lo será en el humano. ¡Ojalá!. Mi impresión, como la de muchos otros compañeros de trabajo, es que por allí deben ir los esfuerzos, por la inmunización, por la evitación del proceso de la enfermedad, con la bioingeniería que tanto bien está haciendo al enfermo de cualquier patología.

Mientras tanto, el control de síntomas es lo que sabemos hacer mejor los clínicos, como ya he dicho en otras entradas a este blog, y sobre todo, el manejo del paciente por el cuidador, y por encima de todo la reivindicación a nuestros poderes públicos para que ayuden a los más desfavorecidos, a aquellos que no tienen forma económica de buscar a alguien que les apoye, les enseñe, compre un suplemento nutritivo, pañales antincontinencia, patucos para que no se ulceren los pacientes, pagar la luz (a precio de oro...) que deben dejar por la noche para que el paciente no tenga miedos, ropa y más ropa para cambiarle y se sienta con calidad de vida... Duele tanto tener que decir estas cosas que hasta me siento mal haciéndolo, créanlo, porque yo, posiblemente seré uno de esos mismos pacientes en un futuro, ¿por qué no?, siento ahora lo que entonces no podré sentir... Por ello, reivindico una vez más a esas maravillosas Asociaciones de Familiares de Alzheimer que tanto hacen por los enfermos y sus familias. 
¡Y no piensen en las fortunas en forma de indemnizaciones que se han llevado algunos banqueros por saquear a gente humilde o a políticos que no han sabido hacer éticamente bien su trabajo y nos han llevado a esta situación!. No sirve para nada ya... solamente para sentirse mal y contagiar al que tenemos al lado. Transmítanle cariño. Es lo que tiene más valor, aunque sea muy barato y algunos desconozcan el sentido de tal palabra.

Ah! Y listas abiertas ya!

domingo, 9 de febrero de 2014

CUIDADOR FAMILIAR DE ALZHEIMER: ÉSTO ES PARA USTED.


La desesperación del familiar cuando se le comunica la fatídica noticia de la enfermedad de su ser querido suele ser muy dolorosa, ¡cómo no!. Por mucho que nos esforcemos los profesionales con empatizar con esa situación... 
Lo primordial será decir siempre la verdad, no esconder nada. Por terrible que pueda ser un momento, un contexto, la verdad, con las suficientes posibilidades que puedan existir siempre ha de ser lo principal. Como lo es ponernos a su dispisción para responder, cuando sea, cualquier duda que surta.
Sin embargo, me gustaría dejar algunos consejos que pueden ser útiles al cuidador, al más cercano en espíritu. Es muy frecuente que éste, el cuidador, se derrumbe, que no encuentre solución al momento, que sienta que todo ha acabado ya para la relación que tenía con el ser querido. Esa obnubilación, que por lo general es momentánea (hay momentos muy largos... sí), podemos controlarla si: 



- Se reconoce que la vida contiene partes injustas. El victimismo nunca conduce a nada, aceptémoslo. Aquella frase del mayo del 68: seamos realistas, pidamos lo imposible, es hermosa, sí, pero poco pragmática, seamos sinceros. Todo nunca es de color de rosa ni de papel cuché... pero la vida continúa... siempre.
- Conocerse. Sin saber qué capacidades tenemos, qué recursos, qué facultades conforman nuestra personalidad, es como el consejo del gato a Alicia en el país de las maravillas... Saber cómo somos realmente, nos aumentará la autoestima porque sabremos en qué podemos destacar, cómo ayudarle. Hay tantas formas... Y sobre todo, en qué nunca deberemos embarcarnos. ¿Han visto a algún pívot de la NBA que mida 1,55 m y que consiguiera el mítico anillo de la Asociación de Baloncesto Americana...?.
Kobasa y Maddi, en los setenta definieron la personalidad resistente. Una de sus virtudes era la propia responsabilidad de cada cual, la elección responsable. Cuando no se encuentra solución o se sabe no se es productivo en una situación concreta se busca ayuda.
Tras un fracaso es bueno analizarse, descubrir en qué se ha fallado para mejorar la próxima vez que se intente.
Cualquier opción es rarísimo que salga bien a la primera... Éso lo saben bien los que han preparado oposiciones. Conocen que aquella plaza por la que optan tiene muchos adeptos, y que la preparación, el momento, la salud, etc. son variables que no siempre pueden controlarse al unísono. ¿Se ha pensado cuántas veces ensaya una orquesta para obtener el resultado extraordinario que desea el director...?, ¿y cuántos han sido sustituídos por aquél cuando el ensayo era prácticamente terminado...?
- Los resilientes aceptan el problema como búsqueda de un misterio al que hay que hallar salida. Es bueno imaginar que se es otra persona que busca esa solución, que crea otra solución a la que otros ven...
Compromiso. El resiliente se compromete. Da su palabra, para él y para los demás. Si no se valora lo suficiente para decidirse a algo es mejor pecar de prudente que de fanfarrón.
- No busque la felicidad desaforadamente. En la mayoría de las veces, la felicidad ya la tiene, pero lo desconoce, no se ha apercibido de ello... o nadie se lo ha dicho. La felicidad es distinta de unos a otros porque todos somos diferentes, porque nuestros objetivos nunca son iguales a los de los demás. Y porque la felicidad son momentos...
Nunca hay un solo tren en la vida. Otro de esos mitos existentes y falsos es el de que solamente pasa un tren por nuestra vida y que si no se toma todo se habrá ido al garete... Falso. Hay muchos trenes, unos son de colores, otros de formas extravagantes, otros clásicos... tan solo hay que estar en la estación, éso sí. La familia es la estación en la que hay muuuuuchos trenes.
Ver la vida en positivo. Siempre tenemos algo que no sabemos que tenemos. ¿Se acuerdan de aquel fragmento de La vida es sueño del gran Calderón de la Barca...?. Déjenme que se lo reproduzca: 

Cuentan de un sabio que un día 
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo 

las hierbas que él arrojó. 

Pues éso...

- No se huya del problema, afróntese. ¿Qué de positivo hay metiendo la cabeza debajo del ala...?. Claro... nada. Debe pensarse que por muy embarazoso que sea un problema, más crecerá en nuestra mente si no lo afrontamos, si no discutimos con nosotros mismos o con los que nos quieren ayudar a cómo poder solucionarlo, en partes, en micropartes...

sábado, 8 de febrero de 2014

MOMENTOS

Permítaseme hoy una pequeña licencia, un ejercicio de imaginación... Sabrán pronto qué quiero decir. Allá va:


Le confesó que recorría las calles subrayando su ausencia, despoblando su melancolía, ignorando el por qué de la pérdida, aguardando su regreso como la amanteamada se sienta sobre las rocas buscando en el horizonte una huella que le de fortaleza para seguir esperando la barca de su amadoamante. Ocasionalmente se autoengañaba con una esperanza quebradiza como una oblea, y se preguntaba si sería diferente la demora del alma en caso de conocer lo que sabía: que todo nunca es para siempre, que del resto apenas tenemos noticias. 
Le contó que sus sueños ya no lo eran, que se habían convertido en sinfonías batientes de melodías inacabadas. Recordaba el inventario poético de deseos incumplidos, o realizados, ¡peor aún!, como si fuera la tradición del adab: trabajo que a la vez es un poema, destino de la literatura arábigoandaluza que disciplinaba los pensamientos por muy incomprensibles que fueran. Veía claramente la geometría sutil, la arquitectura que esos deseos habían construido en el espacio secreto de la imaginación de los creadores. Se debía descreer que algunos cuando llegan, incluso antes, ya se han ido... 
El Sonámbulo, en aquel instante, solo acertó a decir que, antes de ingresar en la casta, la primera vez que no durmió por alguien estaba solo, y que es turbador sentir la compañía de lo que no ha sido, que el humano no atiende a sus propios mensajes, los que crea él con sus formas y maneras, que nunca son mudas sino que hablan para el interior. Desprecia mil palabras, quédate solamente con la que te traiga paz, recuerda que dijo Siddharta Gautamá. 
Somos un puzle por construir. Cada día aprendemos enseñanzas nuevas. Hasta nuestros defectos hablan de nuestras virtudes. Tan solo hay que oirlos. 

Ustedes, los que me leen, lo habrán comprendido... seguro.
Que tengan muchos momentos felices!!!.