lunes, 29 de julio de 2013

SUFRIMIENTO

En muchas ocasiones nos preguntamos, y se preguntan también los cuidadores, si el paciente con demencia sufre su estado, su situación. 
Es difícil contar con una respuesta fehaciente, cierta. Para sufrir hemos de contar siempre con referencias, a parte de poseer una personalidad que se caracterice por sufrir lo que cada cual entiende como sufrimiento (¿entendemos todos de igual forma el sufrimiento...?). La neurodegeneración previene frente a ese tipo de sufrimiento, entiendo, y la característica de la dolencia física y más aún, psíquica, puede que no esté equilibrada con la nuestra. Seguro. Y no me refiero al dolor, por ejemplo.
Sin embargo, existen características que nos "recolocan" la forma de pensar así. ¿O no es la malnutrición, o una neumonía, características de un tipo de sufrimiento que puede no valoremos en su justa medida...?. ¿Cómo interviene la falta de medidas de confort en ese equilibrio del que hablaba antes...?. ¿Nos ponemos en la situación (éso que dicen empatía) de un ser que está dejando de ser lo que hasta hace poco era...?, ¿sentimos la necesidad de que siga sintiendo, siendo, el mismo que era...?. Los cuidados físicos son imprescindibles, como los estimulatorios, siempre. ¿Y qué más...?

viernes, 5 de julio de 2013

MÁS Y MÁS DUDAS...

Se publicó recientemente en Lancet un estudio (www.thelancet.com/home) que concluye lo que ya algunos investigadores venían opinando en relación a la posibilidad de que la inmunización contra el Alzheimer detraiga las placas de beta amiloide justificadoras de la enfermedad. Opinan que la neurodegeración persistirá. 
El estudio pertenece al Hospital Moorgreen y constó con una muestra de 80 pacientes. A 64 se les inoculó una vacuna -la AN1792- que sirve para acabar con dicha placa, mientras que a los 16 restantes se les inyectó un placebo. Al cabo de seis años y tras la muerte de 20 pacientes (15 del grupo vacunado y 5 del grupo placebo) los investigadores llegaron a la conclusión de que no había diferencia entre uno y otro grupo, pues ambos presentaban las mismas tasas de superviviencia y los mismos niveles de degeneración neuronal con el paso del tiempo. "La extirpación de la placa que crece en los cerebros de los Alzheimer no es la solución ni representa ninguna mejora para los pacientes", explicó el líder científico del estudio, el Dr. Holmes.
Evidentemente, es una opinión más dentro de las muchas que en relación a la prevención y el tratamiento existen de esta patología que afecta ya a más de 26 millones de personas en el mundo. Sin embargo, retrae a una pregunta que nos hacemos muchos clínicos: Si no se revierte con la inmunoterapia, ¿avanzará?, ¿sucederá en todos igual?, ¿qué influencias existirán para que ésto ocurra?, ¿la causa verdadera se situará en otra zona del cerebro...?