domingo, 23 de junio de 2013

NITROMEMANTINA

Se ha publicado en los últimos días el descubrimiento de los resultados del uso en ratones de laboratorio de un nuevo fármaco: la nitromemantina, proveniente de la unión de la nitroglicerina (usada en patologías cardíacas) y la memantina (usada en fases avanzadas de la enfermedad de Alzheimer). Al parecer,  detiene el avance de la enfermedad  de Alzheimer, al evitar e incluso revertir la pérdida de conexiones entre las neuronas (sinapsis) conducente al deterioro cognitivo. 
La investigación en la que participa la española Sara Sanz-Blasco junto a científicos del Instituto Sanford-Burnham de Investigaciones Médicas de San Diego publicada en el último número de PNAS es una esperanzadora noticia.
El estudio realizado en modelos animales y en células cerebrales derivadas de células madre humanas, ha revisado la ruta que conduce al daño sináptico y se ha visto que la proteína beta amiloide induce la producción de cantidades excesivas de un neurotransmisor denominado glutamato por parte de un tipo de células del cerebro llamadas astrocitos, cuya función normal es la de impedir su excesiva acumulación, que puede resultar tóxica. 
Lo más interesante de este estudio y los resultados potenciales de la nitromemantina es que los resultados apuntan a que podría ser capaz de actuar no sólo en etapas tempranas de la enfermedad, sino también en fases más avanzadas.

Sin embargo, la precaución ante este tipo de noticias debe estar siempre presente. Albergar esperanzas siempre es positivo, pero deben ser confrontadas con otras muchas más experimentaciones y, lo más interesante, ser probadas clínicamente en el humano. Por lo tanto, ser prudente significa muchos años de espera. No se olvide. 

sábado, 8 de junio de 2013

REVISIÓN DE FÁRMACOS

Es conveniente revisar periódicamente los tratamientos farmacológicos que llevan los pacientes con Alzheimer. Cuando el médico recomienda ver al paciente con una frecuencia concreta, no debe extrañar al cuidador. Es útil para mejorar su calidad de vida. 
Al igual que no siempre estamos, todos, de igual manera, tampoco los pacientes  lo están, y más en ellos en los que los síntomas neuropsiquiátricos varían dependiendo de muchas causas, muchas incluso no escritas, porque todos son, somos, distintos. Es por ello que recomendamos que los cuidadores sepan reconocer aquéllos y usarlos en situaciones distintas. Los cuidadores son nuestras manos en la distancia, solemos decir. Neurolépticos, ansiolíticos, inductores al sueño, etc. no deben ser siempre usados a igual dosis. En unas ocasiones porque pueden ser necesarios en distintas cantidades, o incluso porque pueden influir negativamente en sus síntomas. De allí la importancia de ser revisados de forma periódica.