domingo, 4 de noviembre de 2012

SABER TOMAR DECISIONES

No es fácil librar a alguien de sentirse engañado, de sufrir el falso autoengaño. ¿Alguno es verdadero?.
El autoengaño es una estrategia mental por la que permite esquivar la realidad para refugiarse en una inconsciencia más o menos deliberada. Unas veces proviene de decisiones propias o del entorno que le provocan dolor o malestar y que fingiendo verlo de otra manera satisface su propio yo. En otras es por todo lo contrario. Se autocensura la forma de ser y de actuar con el objetivo totalmente opuesto... ¿y para qué?, ¿... y por qué?.
En muchas ocasiones, las personas ocupadas de cuidar al paciente con demencia sienten este autoengaño. Unas, de forma consciente (durante un tiempo más o menos largo), y otras de manera totalmente inconsciente. Hay un libro de D. Goleman, El punto ciego, en el que  el autor relaciona esta situación con un aspecto puramente fisiológico. En la parte posterior del ojo existe una zona donde confluyen las neuronas del nervio óptico y que carece de terminaciones nerviosas. Esta zona constituye un punto ciego. Lo habitual es que no se perciba su existencia porque la visión de los dos ojos a la vez superpone el objeto visto, pero aunque solamente se mire con un ojo, tampoco se advierte porque éste rellena lo que no se vé de forma virtual. Algo similar sucede con la psique de las personas. Todos tenemos puntos ciegos, zonas de experiencia personal en las que son proclives a bloquear su atención y autoengañarse. Se rellenan con fantasías, explicaciones racionales o imaginarias. Está comprobado que una misma realidad la apreciamos cada uno de distinta forma si la desmenuzamos en muchas partes.
El cuidador de un paciente con demencia sufre con el paso del tiempo un estrés que en poco tiempo puede pasar a ser distrés con toda la carga patológica que éste conlleva. Tirar del hilo de la vida supone encontrar las verdades de cómo sentimos las emociones y cómo nos comportamos ante la racionalidad de una situación. Porque la decisión es éso: el equilibrio entre emoción y razón. Sólo éso... y tanto.

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