viernes, 27 de julio de 2012

CERAMIDAS.


Acaba de publicarse en Neurology un estudio efectuado en mujeres que puede abrir luces a la predicción de riesgo de padecer Alzheimer. Apunta que el nivel elevado de ceramidas http://es.wikipedia.org/wiki/Ceramida en sangre podría representar un porcentaje elevado de padecer esta enfermedad. Las ceramidas se pueden encontrar en todo el organismo y están asociados a la inflamación y muerte celular.
La publicación hace refrencia a que las mujeres que presentaban niveles más elevados de ceramidas tenían una probabilidad diez veces mayor de desarrollar Alzheimer que las que lo tenían más bajo. En cuanto a las que tenían niveles intermedios, su riesgo era de ocho veces mayor.
El estudio es, lo reconocen sus autores, preliminar de otros más específicos y más ambiciosos, acerca de esta sustancia de la familia de los lípidos, pero sería un espléndido marcador de la enfermedad puesto que es barato, simple y no cruento.

domingo, 22 de julio de 2012

ENVEJECIMIENTO CEREBRAL y DEMENCIA.


Sabemos que una de las causas más frecuentes que provocan las demencias en la persona mayor, es el envejecimiento cerebral. Sin embargo, todavía se tienen falsas ideas sobre el envejecimiento del cerebro.
Durante mucho tiempo se pensó que a partir de los 40 años se morían unas 40.000 neuronas por día. Hoy, sabemos que ésto no es cierto. Las neuronas son posiblemente las células más duras y resistentes del organismo y que, al menos en ese gran manto de tejido nervioso que cubre la superficie de nuestro cerebro que es la corteza cerebral, las neuronas no mueren. Este manto cerebral es responsable en primer grado de la elaboración de nuestros pensamientos y sentimientos, y sede principal de cuanto somos como personas. No obstante, es cierto que en función de los estilos de vida del individuo (sedentarismo), estas neuronas pueden reducir su tamaño y con ello su función, e incluso eventualmente, morir. No obstante, durante el proceso de envejecimiento se produce un descenso del volumen de neuronas (hipotrofia) y una reducción de sus árboles dendríticos y sus sinapsis (uniones) entre ellas. Ésta sería la acepción del envejecimiento cerebral que hoy aceptamos. Y sí, artículos publicados en los últimos tiempos abogan que si se llegara a una edad muy avanzada, se desarrollaría una demencia primaria. Sin embargo, hay mucho que aprender todavía en torno a este envejecimiento normal del cerebro. Porque hasta no hace mucho tiempo se pensaba que las neuuronas no se regeneraban. Y no es así, se conoce que constantemente hay neuronas que se regeneran, sobre todo las que están situadas en hipocampo y que participan en el proceso de aprendizaje y memoria. Se cree que en el joven-adulto pueden crecer entre 20.000 y 30.000 neuronas nuevas a diario. No así en el mayor. La reducción en el mayor puede ser debida al estrés que produce la elevación de los niveles circulantes de glucocorticoides (hormonas segregadas por la corteza suprarrenal). A este respecto se ha visto en ratas viejas de laboratorio, que cuando se logra reducir estas cifras de hormonas, la producción de neuronas vuelve a aumentarse.
Se pensaba hasta hace poco que el cerebro viejo era un cerebro rígido, como afirmaba Ramón y Cajal, pero no. El cerebro es plástico y cambiante, menos que cuando era joven, pero si se le estimula, reacciona con más vida, o lo que más puede entenderse, con mayor capacidad de memoria y de aprendizaje, aunque siempre depende de algo que nos acompaña en mayor o menor medida a los humanos: la emoción.

sábado, 21 de julio de 2012

METEREOPATÍAS Y ALZHEIMER

Se han puesto en contacto conmigo hace unos días unos compañeros para informarse acerca de la posible influencia de las metereopatías sobre el cerebro del paciente demente. Sabían de mi interés en un tiempo pasado acerca de esta temática. Todo comenzó hace ya más de veinte años cuando en una conversación de café con unos colegas salió la curiosidad de cómo las urgencias psiquiátricas y las consultas en salud mental aumentaban cuando el cierzo (un viento de componente noroeste) de nuestra ciudad soplaba con fuerza insusitada (como por otra parte suele ser bastante frecuente).
Decidí en aquel entonces pasar del interrogante a la acción y durante un par de años busqué bibliografía y diseñé un básico estudio de observación acerca de si podía tener visos de realidad, de objetividad, que las metereopatías, los cambios climáticos, podían afectar al comportamiento de este tipo de pacientes concretos (aunque también se extendió el estudio a pacientes con patologías depresivas y pacientes psicóticos). Solicité que me enviaran datos metereopáticos al Instituto de Metereología de mi zona, y durante más de un año la relación funcionó bien. Sin embargo, al cabo de este tiempo se me dijo que debía comenzar a pagar por el uso de tal información... Obviamente, al ser de dominio público y al ser mi investigación totalmente altruista (yo ponía mis horas libres, mis libros, mi trabajo en sí...) fue una demanda que me dolió... y lo suspendí. No fue porque me iba a costar dinero sino por rabia, por insensibilidad, por insolidaridad.
Lo lamanté porque, aparte de que solamente en aquel momento existía algún estudio efectuado por el catedrático de psiquiatría de La Laguna comentando los vientos foehn, y pocos estudios segmentados sobre relación entre suicidios, homicidios y alguna temática más en España, sí que comenzaba a aportar datos interesantes (recuerdo que fue muy interesante la entrevista que tuve con un comisario de policía y abogado, que me informó de la intensidad de las agresiones y asesinatos con respecto a las noches de calor en su propia casuística y de cómo influía la luz solar). Sí, aprecié que nuestro viento era muy similar al existente en la isla de Menorca y que se objetivaban las mismas alteraciones en pacientes cuando la velocidad aumentaba (posiblemente también se asimilaría en zonas del Ampurdá y de Galicia) , como también la intensidad lumínica y la humedad ambiental tenía su interés. Asimismo colegí que lo que incitaba a cambios de humor tenía que ver con los cambios metereopáticos bruscos que se avecinaban (¿lo presentían?). Mi explicación en aquel instante se equiparaba a la similitud con animales mamíferos más primarios (El metereólogo Manuel Toharia habla de ello en un librito muy interesante acerca de cómo perciben en los pueblos los animales cuando se avecina una tormenta...).
Desconocí cómo salieron las informaciones que iba recogiendo a la opinión pública pero recuerdo que fui solicitado por una cadena de televisión nacional para informar al respecto así como por un Ministerio interesado en las posibles conclusiones del estudio.
Enfín, que aquello pasó. Yo me quedé sin poder demostrar fielmente las sospechas que asumí en aquel momento con el único fin de aportarlo a mi trabajo y a los demás, a la comunidad, al sufriente de esta patología y de quienes le rodeaban, para poder mejorar su calidad de vida. Y todo por la falta de cooperación de una institución pública que sosteníamos todos los españoles. Repito lo que dije anteriormente, lo lamenté. Más aún cuando tuve que "lidiar" las suspicacias de colegas ante una temática, que lo acepto, inducía al chascarrillo o, al menos, al escrúpulo. No poder "medir" esos vientos del que hablaba el catedrático de psiquiatría lagunense, no poder "venderse" bien los resultados, no era excesivamente bien visto... Sin embargo, con el paso del tiempo, ¿no hemos leído otras noticias, otros avances en materia de salud que ni en el mejor de los sueños se podría haber imaginado podían llegar a hacerse realidad... ?. Sin dejar de lado que empezar con una hipótesis conlleva en muchas situaciones a acabar en otras que son mejores que las propuestas en un origen.
Y acabo, a aquellos colegas que me preguntaron apenas les pude ya contar nada, solamente intuiciones, ya que aquello pasó y los datos se perdieron.

martes, 10 de julio de 2012

MARCADORES BIOLÓGICOS


Sí, hay que aceptarlo, los marcadores biológicos del Alzheimer están todavía lejos de ser encontrados. Actualmente se busca efectuar el diagnóstico en aquellos que serán pacientes Alzheimer pero hoy son aún asintomáticos. En unas declaraciones que he leído a Teresa Gómez Isla, neuróloga española de refrencia en el estudio del Alzheimer a nivel internacional, que dirige el Laboratorio de Investigación de Alzheimer del Hospital General de Massachusetts y es profesora en Harvard, afirma que a este tipo de individuo, tras su diagnóstico, sería el idóneo para probar fármacos que pudieran detener el avance de la enfermedad. Ya en Colombia se está llevando a cabo un ensayo preventivo sobre una población portadora de un gen mutado y que produce dicha neurodegeneración de forma temprana, entre los 40 y 50 años.
Avances hay muchos, pero esta línea de investigación muy prometedora a todas luces, es a largo plazo, no se olvide, y mientras tanto deberá trabajarse como ahora se hace: en diagnosticar tempranamente y afianzar los conocimientos acerca del cerebro que hoy se tienen. Por ejemplo, una de los últimos avances que hoy se han apreciado, es que el Alzheimer no afecta a todo el cerebro por igual. Se ha visto en ratones de laboratorio que la proteina tau inmersa en las neuronas afectadas es capaz de salir al exterior y propagarse de una neurona a otra.
Sigue siendo el cerebro el desconocido de hace una década cuando el eslogan afirmaba que estábamos, entonces, en la década del cerebro. Mientras tanto, el dinero en investigación se ha mermado de una forma espectacular en nuestro querido país, y las peticiones de indemnizaciones de quienes han desgobernado nuestras instituciones finnacieras y las han llevado a la quiebra para que las pongamos a flote con dinero público, se multiplican, salgan en los medios de comunicación... o no. Lástima de ética.

sábado, 7 de julio de 2012

POSIBLES MALOS TRATOS.


Aunque no creo que sea ni mucho menos, frecuente, y mi experiencia en este apartado es casi inexistente, creo de interés hablar de la detección de malos tratos en este tipo de pacientes.
Afortunadamente, digo, mi experiencia es casi nula en el descubrimiento de una práctica inhumana de por sí y reprobable con todas mis fuerzas, como me imagino que por las de todos los que leen este blog. No obstante, no debe ser tan extraña cuando se publican manuales para detectar y seguir los malos tratos a personas mayores con facultades mentales alteradas y demencia.
El último del que tengo información corresponde a un hospital madrileño. En él han participado médicos, enfermeras, trabajadores sociales y psicólogos.  Reconocen que es difícil de estimar por varias razones:  aislamiento de las posibles víctimas, dificultad para validar las sospechas e incluso por la falta de sensibilización de los profesionales sanitarios y sociales. Se llega a hacer un perfil de la posible víctima: Mujer, viuda, mayor de 75 años. Vive con la familia. Ingresos inferiores a 6.000€ al año. Frágil. Depende del cuidador para las AVD. Muy vulnerable psicológicamente. Toma más de cuatro fármacos.
Y también hacen el perfil del posible responsable: Hijo o pareja de la víctima. Con trastorno mental. Consumidor de drogas o alcohol. Presenta conflictividad con la víctima. Escasa preparación para cuidar al paciente y no comprende la enfermedad. Piensa que está fingiendo o que se ha "entontecido". Lleva como cuidador más de nueve años.

Y me pregunto, leyendo en los periódicos la noticia de que debido a la crisis económica que sufrimos, se están sacando a personas mayores con o sin demencia de las residencias para cuidarlas en sus casas por familiares y poder cobrar ellos sus pensiones, si existe el peligro de que puedan aumentar los casos de malos tratos...
Y me sigo preguntando si desde los centros de salud, desde los servicios sociales, se alertará a la Fiscalía para que revisen la atención a este tipo de personas, de que les estén cuidando, estimulando, dando sus medicamentos, hacerles jercicio físico, etc... O no.

Ésta es también una consecuencia perversa de la crisis económica a la que nos ha llevado una mala gestión económica de nuestro país, congestionada de estómagos agradecidos a poderes que solo han mirado para ellos mismos, a instituciones financieras que han engañado al ahorrador, al que hacía país con su esfuerzo, a la sinrazón instaurada en las más enhiestas figuras del baboseo mundano.
Soy de la creencia de que el ser humano es bueno por naturaleza y que le hacen malo cuando deja de lado su comportamiento ético. Lo que no es bueno para el ser humano nunca debe ser aceptado como bueno. Sí, parece pueril, pero no lo debe ser tanto cuando se cae en él por muchos años que se tenga...
Creo que parte de la responsabilidad la tenemos también los que desde la esfera sanitaria o social trabajamos con este tipo de pacientes frágiles. Se debe hacer un seguimiento pormenorizado de los cuidados y sobre todo del grado de comprensión acerca de la persona a la que se han hecho responsables y cuando se note el menor vestigio de desvío, corregirlo, de manera sensata pero firme. Ése paciente frágil ésa PERSONA, somos todos. No se olvide.