miércoles, 30 de mayo de 2012

AGOTAMIENTO DE LOS CUIDADORES


Son muchas las ocasiones que los cuidadores de pacientes con Alzheimer comparten con nosotros pensamientos acerca de como sienten sus vidas, preámbulo unas veces de una patología psiquiátrica en ciernes y de situaciones ya enquistadas que merecen respuestas para mejorar sus vidas, otras.
Vivimos, todos, la vida según la sentimos. Así que la pregunta es: ¿cómo la vemos?. Pues a través de una visión que, a veces,  se encuentra lejos de ser la lógica y racional. Está claro: el mundo es uno, y en cambio todos y cada uno de nosotros lo vemos de forma diferente. Y en el fondo, nuestra sensación más íntima es que  la percibimos tal y como es, y el resto de forma distorsionada. Nos equivocamos porque incluso nosotros, aunque no nos lo parezca, la presbicionamos.
Nuestro lenguaje delata que una de las formas en que distorsionamos la visión de la vida es a través de las metáforas: " vivo en una cárcel", "trabajo como una máquina", "estos acontecimientos me arrastran"... Y estas metáforas que describen nuestra experiencia determinan cómo vivimos y generan esa epidemia llamada estrés.
Una cosa ha de tenerse muy clara: ese agotamiento del que nos hablan los cuidadores viene de la vida de  que están viviendo. Por lo que ha de analizarse la esencia de la propia vida, que genera de por sí... agotamiento. Siempre. Hemos de partir de una idea básica: no somos máquinas. Si nos movemos, si nos esforzamos, si nos sobreesforzamos es porque hemos generado previamente energía, y que como tal, la vamos gastando a lo largo del día, de la semana, del mes... Asimilar este sencillo (no tan sencillo) dato nos producirá deseos lógicos de reposar: cuerpo y mente.

Satisfacer nuestro esfuerzo cotidiano provoca reposo mental, dosis pequeñas y acumulativas, de resistencia para momentos adversos. Nuestra mente comprende esos pequeños goces que modifican nuestros pensamientos cuando son negativos. Le dicen que tuvo un mal momento pero lo superó, entonces. ¿Por qué no va a repetirse la acción con otra situación similar?. Raimon Panikkar escribe algo que va bien para explicar lo que deseo comunicar: "se vive en momentos en que se pretende que el rosal crezca rápidamente tirando de sus hojas... La felicidad es inversamente proporcional a la aceleración".
Felicidad, o momentos felices, vamos a considerarlo igual, ¿de acuerdo?, opino yo.
El agotamiento psíquico proviene fundamentalmente de las expectativas, de nuestros deseos; y deseos hemos de tener siempre, por pequeños o basurdos que puedan ser para los demás. Y los deseos provienen de nuestros recuerdos. Nuestra mente es, en muchas ocasiones, muy perversa, solamente saca a flote lo nocivo, lo desastroso, tal vez porque nadie antes nos dio a visualizar qué era lo positivo y qué lo que no lo era. De ahí la importancia de educar acertadamente a nuestros descendientes.

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