domingo, 30 de diciembre de 2012

ALZHEIMER Y RELACIONES SOCIALES.

 Existe la creencia en algunos ambientes, que las personas con patología demencial, fundamentalmente Alzheimer, no es conveniente que mantenga relaciones sociales. Y no es así. Aún en las fases más avanzadas de la enfermedad es muy útil que el paciente esté socializado y se comunique con amigos, familiares, vecinos. Cada momento relacional es un input motivacional, de recuerdo, de estímulo para él. Bien es cierto que avanzando la enfermedad se deberán introducir algunas variantes, como es la cantidad de personas con los que se exteriorice en cada momento, o la intensidad de la reunión misma. Es decir, progresivamente las reuniones deberán ser de menos personas y en ambientes menos excitables, más tranquilos. Por ejemplo, una fiesta de cumpleaños no es lo más apropiado para un paciente de estas características en un momento concreto de su deterioro.

Consejos útiles:
- Disminuir la extensión de tiempo que dedique a estos actos sociales. Se agotan pronto.
- En primeras fases, recordar frecuentemente por qué se está en eses sitio. Le centra en el motivo de la reunión y lo que se espera de él.
- No dejarle solo.
- De regreso al hogar se le debe recordar que ya se ha regresado, que se está en el domicilio propio.
- No recordarle lo pasado. Lo más frecuente es que lo haya olvidado y le cree estrés no recordarlo.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

TÉCNICAS DE NEUROIMAGEN

Es relativamente frecuente la exigencia, solapada o no, de muchos de los familiares de pacientes con patología Alzheimer, de hacer el diagnóstico del proceso neurodegenerativo con una prueba de neuroimagen. Es necesario decir claramente que el diagnóstico siempre, al menos en estos momentos, es clínico y anatomopatológicvo. Las pruebas de neuroimagen apoyan y auxilian o confirman el diagnóstico clínico. Nunca lo efectúan.
Habitualmente, las pruebas de neuroimagen se clasifican en estructural y funcional. Las primeras son el TAC (Tomografía Axial Computorizada) y la RM (Resonancia Magnética). Y de ellas, la RM es más discriminativa respecto aL TAC y puede poner de relieve la atrofia cerebral con más fiabilidad, tanto en el Alzheimer como en otras demencias. Las pruebas de neuroimagen estructural pueden ser útiles para discriminar formas de demencia distintas al Alzheimer, como demencias frontales, secundarias a lesiones vasculares extensas, tumores cerebrales, abscesos, hidrocefalias o hematomas entre otras.
En cuanto a la neuroimagen funcional,la prueba más usada es el SPECT (Tomografía de emisión de fotón único), ya que el PET (Tomografía de emisión de positrones), a pesar de que permite detectar cambios precoces en el funcionamiento cerebral, su uso está casi restringido totalmente a la investigación por ser elevado su coste y escasa disponibilidad (al menos en estos momentos).

lunes, 24 de diciembre de 2012

NAVIDAD 2012

Feliz Navidad a todos los que cuidan a los enfermos que sufren algún tipo de demencia, a quienes lo sufren aunque no lo sepan ya o todavía, y a todos los que investigan y tratan  en hacer más llevadera esta enfermedad. A todos, que vivan muchos momentos felices esta Navidad tan difícil.

domingo, 9 de diciembre de 2012

LA ESTACIÓN DEL OLVIDO.



(En ocasiones, algo te impulsa a dar rienda suelta a la imaginación... ¿o no es la imaginación...?)

No sé por qué ni cómo me fijé en ella esa mañana de manera diferente a como lo hacían otras. Si he de ser sincero, hablábamos, cocinábamos, arreglábamos la casa juntos, pero no me había apercibido que el cambio se estaba produciendo. En mi mente, en mis ojos, veía a la Eugenia de siempre, la que me enamoró y me hizo hombre más pronto de lo que hubiera pensado. En general, las mujeres maduran antes que los hombres, desarrollan más pronto su físico, y su mente también. Nosotros, de adolescentes, somos impulsivos y sin perspectiva. Ellas miran y ven. Nosotros miramos, solo miramos. Eligió pues… y hasta ahora. Y aún sigo preguntándome hoy, a mis sesenta años, con cuarenta junto a ella, qué vio en mí aquella preciosa jovencita morena deseada por toda la población masculina que me rodeaba cuando decidió que yo debía ser quien la atendiera sus momentos de ternura, fuera cómplice de secretos cuyo destino yo tendría tantas dificultades en lograr entender, o solamente enmudecer cuando sus quejas enfurecidas se dirigiesen hacia mí.

Era domingo y estaba sentada en el sillón de anea de la amplia cocina de la que se sentía dueña y señora, la misma en donde me dejaba ser su torpe imitador alguna tarde sabatina mientras ella planchaba o veía alguna película en la televisión. Me había levantado a buscarme un vaso de agua y me extrañó verla sentada, puestas las gafas y con un cuadernillo sobre sus manos en el que pausadamente y tras un momento de estado dubitativo escribía algo. Me acerqué y entonces vi que era una revista de crucigramas.

-No sabía que te gustaran los crucigramas…

-Y no me gustan- dijo casi sin levantar la mirada.- Es para ejercitar la memoria. En el trabajo, casi todas mis compañeras de mis años, los hacen. Y van bien, ¡eh!- añadió levantando ya los ojos- Cuando le oía recomendarlo al Dr. Yuste, la verdad, me parecía una estupidez, pero ahora que llevo ya un tiempo haciéndolos, reconozco que van bien. Estoy más ágil mentalmente.

-¿Pero te falla la memoria?

-Como a todos a nuestra edad… Deberías tú también practicar. Nunca has hecho crucigramas y se aprende a retener nombres, que es precisamente lo que más nos falla. ¿No te has dado cuenta?

-Sí, pero no le doy importancia.



Me dio por pensar durante todo el día si la respuesta de Eugenia era la verdad o si el olvido estaba siendo más presente en su vida. A partir de aquel día seguí con mayor interés las rutinas de Eugenia y vi que cuando necesitaba coger algo de la estantería de la despensa usaba la escalera alta, más pesada, sí, pero mucho más estable que la de aluminio que solíamos usar. Otro día, que íbamos a salir al cine la noté diferente, más… pequeña, sí había empequeñecido de un día a otro. Incluso se pegaba más a mí cuando caminábamos por la calle, como si precisara más protección…

-Estás más pequeña o es que lo parece a mí…- le dije.

-No seas tonto. Solo es que no llevo tacones tan altos como antes. ¿No te habías dado cuenta hasta hoy?. Pues ya hace tiempo que los uso. A ver si me miras más… - me dijo sonriendo.

-Pues te hacían más estilizada…

-Sí. Y me dolían mucho los pies y la espalda…

- Ah! Claro.

-Qué fácil lo tenéis los hombres…



Mi nula sensibilidad fue, una vez más, hiperbólica. Ella aceptó con resignación mi estupidez por no empatizar físicamente con su anatomía y sus complicaciones con el paso del tiempo sin parecer darle mayor importancia. Era algo connatural en los individuos de mi sexo. No lo hacemos queriendo dañar, simplemente somos así. No nos tomamos el trabajo de ponernos en la piel de la persona que vive con nosotros para saber cómo piensa, qué siente o por qué siente lo que siente… Es decir, todo lo contrario que ellas, que en raras ocasiones tienen su mente en stand by. Hasta cuando parece que están ausentes piensan qué estará pensando quien tiene al lado.



De aquello pasaron varios meses:

-Me cuesta recordar las cosas, Fernando. Te lo quería haber dicho antes pero… se me olvidó.

-¿Qué dices?

-Pues eso, que a veces me cuesta recordar las cosas de todos los días…No es muy frecuente, pero lo es más que hace seis meses y cuando hago el esfuerzo de querer acordarme de algo que antes sabía, no lo consigo. Solamente al cabo de un rato, y no siempre, me acuerdo. Lo paso mal. Quería que lo supieras porque deseo que vayamos al médico. Tengo miedo… esto va a más.

Fernando palideció. Se levantó del sillón dejando el periódico en el suelo. La miró y comprendió todo. No exageraba. Los ojos se le llenaron de inmediato de lágrimas que no quería que viera ella. Le dijo que, por supuesto, al día siguiente irían a consultar con el médico. Salió del salón y se dirigió a su despacho. María pensó que todos eran iguales, poco sensibles, rudos y egoístas, sentimentales fallidos. Sin embargo, desconocía que Fernando se apoyó en la puerta cerrada tras él y sintió frío, mucho frío en todo su cuerpo aunque en la casa hacía calor, y sus lágrimas se desprendieron de sus ojos como si se hubieran estado empantanando toda la vida. Había estado temiendo que aquellas sospechas que hace tiempo pasaban por su mente se hicieran realidad. Más tarde, cuando salía algún reportaje en televisión sobre el Alzheimer o en algún dominical publicaban algún artículo alusivo a la enfermedad de la memoria, a ese maldito síndrome que cada vez es más frecuente, lo obviaba o se levantaba y ponía música en su aparato de radio.



Hoy, doce meses después, él, el insensible, el rudo, el egoísta, se acordaba cuánto lloró aquel día viendo la vida pasar por delante suyo, que era decir estar viéndola con María porque todo se reducía a haber vivido toda la vida con ella, haber aprendido a caminar la vida juntos, haberse preparado aquellas oposiciones con temas exasperantes, estúpidos e innecesarios para poder tener un trabajo para siempre, haber admitido la imposibilidad de tener hijos propios y no insistir en adoptarlos, aceptar tener que ir con su madre de vacaciones todos los años a donde ella quisieran, pero también a tener una habitación solo para él y sus cachivaches durmientes de épocas pasadas que le convencían de la ilusión de haber podido ser como otros, más independientes, más alocados, sí, pero con la posibilidad del despecho vital de no haberla conocido, amado, abrazado, secado sus lágrimas mientras la hacía reír con alguna de sus payasadas. Y ahora debía resignarse a ver que le estaba dejando, lenta pero irremediablemente, y que pronto solo quedaría su cuerpo, la carcasa que envolvía las sensaciones de los países conocidos con ella, todas las músicas escuchadas con ella, todos las exposiciones vistas con ella, todos los platos de los restaurantes con estrellas Michelin paladeados con ella… todo lo que había sido era ella. ¿Y él…?. ¿Le quedaría al final algo de ella, de los dos…?. Él también quería olvidar, ser autista a su lado.

Todos los días con la ayuda de Montse la aseaba y luego le daba un masaje por todo el cuerpo con aceite corporal, el de Johnson de toda la vida, la vida con ella claro… y notaba que aquel tono muscular había desaparecido. Hacía tiempo que no hacía comparaciones con épocas pasadas. ¡Para qué! No servía para nada. Sus manos luego hidrataban su cara y más tarde le pintaba sus labios con el rouge Chanel que tanto le gustaba usar incluso dentro de la casa. Cuando estaba bien decía que no se reconocía sin llevar los labios pintados. Ahora… ni con… Más tarde saldrían a pasear por el barrio, despacito, parándose a ver lugares que Eugenia había pisado en muchas ocasiones, tiendas en las que compró y que hoy son solo imágenes nuevas cada día. Fernando se empeñará en recordárselas: Mira qué pañuelo tan bonito hay en el escaparate …o vamos a tomarnos un helado a Los Italianos que tanto te gustan… y evitará los almacenes chinos porque todo está muy mezclado y se aturde. Y cuando lleguen al pequeño parque de al lado de la avenida. Se sentarán en el banco en donde da el sol, y a Eugenia se le iluminarán los ojos al ver a los niños jugar y a los perrillos hacer las tonterías de siempre para satisfacer a sus dueños. Se reirá y Fernando la mirará y se emocionará deseando que siga así, junto a él, suspirando no desaparecer antes que ella… Después sí. Cuanto antes.



A  Fernando.


jueves, 6 de diciembre de 2012

ALIMENTACIÓN PARA NUTRIR

La capacidad para comer independientemente suele ser la última que se pierde en la demencia.
Las personas que sufren ya de un cierto grado de deterioro cognitivo pueden olvidarse completamente de comer,  de preparar la comida o no saber qué dieta deben seguir. En ocasiones, el paciente puede esconder los alimentos o tirarlos, o incluso comerlos cuando ya no están en condiciones de ser comidos. Otros sienten repugnancia por los alimentos o comer solo unos concretos, por lo que sufren de desequilibrios nutricionales.
Es recomendable asegurarse de la temperatura de los alimentos que ingiere, no estén ni demasiado calientes ni demasiado fríos, fundamentalmente para que no los llegue a rechazar porque le provoquen malestar y no entienda la causa de ello.
Usar cubiertos especiales para que coma cuando ya le es complicado hacerlo como de costumbre o que el material pueda provocarle daños (vidrio, cuchillos demasiado afilados, etc.) La utilización de los cubiertos será cada vez más difícil. La agnosia provocará el no reconocimiento de objetos, utensilios comunes hasta ese momento. La presencia de agnosia visual espacial en las lesiones parietales derechas hará que el enfermo no atienda a los objetos que están colocados en este hemicampo, no visualizando los objetos ahí situados. Será útil colocarlos en el lugar adecuado para que sí los vea y no los tire, derrame, etc.
También la textura cambiará por lo que para evitar atragantamientos se deberá partir en trozitos cada vez más pequeños e incluso triturarlos para que la deglución sea correcta. Periódicamente se le deberán proveer "divertimentos" que faciliten la secreción alivar, como agua acidulada, refrescos de limón sin azúcar (háganlos Uds. en su cocina. Seguro que serán de mayor calidad que los comprados ya hechos), caramelos ácidos, helados cítricos, etc.
Más adelante, posiblemente deban alimentarles con jeringas de nutrición.
Las decisiones alimentarias varían por lo que lo que hoy eds preciso tal vez cambien en unos días o semanas. Inténtelo de nuevo con maneras que en otro momento fueron positivas. Y sobre todo, hidrátenle adecuadamente. Piensen en todo lo que es líquido y de fin nutritivo. Hay tantas...

lunes, 19 de noviembre de 2012

DEMENCIA SENIL y/o ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

Entre el discurso clínico y el discurso social encontramos diferencias cuando se anuncia el término "demencia senil". Mientras que dicho por el profesional sanitario, ya se orienta a una situación patológica, cuando es el ciudadano el que lo dice u oye. No son pocos los ambientes lo suelen catalogar como "normal" achacando las alteraciones al envejecimiento normal del ser humano...
La pérdida severa de la memoria y la ausencia de conocimiento y reconocimiento aparecen como características constantes en la representación popular del Alzheimer. Mientras que en la práctica médica funciona un criterio evolutivo de la demencia senil (y, por tanto, también del Alzheimer) que va de menor a mayor grado de deterioro. Por lo que, es interesante para y por el facultativo, a la hora de escuchar al cuidador, al familiar, saber qué entiende por senil, demencia senil o enfermedad de Alzheimer. Concluyendo, demencia senil es lo mismo que enfermedad de Alzheimer, salvo que justamente, el término "enfermedad" lo atribuimos a cuando aparecen los síntomas antes de los 65 años.

sábado, 17 de noviembre de 2012

DEPRESIÓN Y DEMENCIA.


Existe una cierta duda en la población general acerca de si los procesos depresivos pueden o no conducir a padecer demencia.
Los pacientes que sufren su primer proceso depresivo en la vejez, cuando se le efectúan pruebas de neuroimagen se aprecian mayor frecuencia de lesiones cerebrales difusas de carácter vascular (leucoaraiosis), hasta el punto de que se ha llegado a catalogar como trastorno depresivo vascular. Y son enfermos que presentan un riesgo mayor que el resto de la población a presentar deterioro cognitivo progresivo y demencia.
El tratamiento antidepresivo suele ser menos eficaz que en casos de depresión pura y dura, y se les cataloga no como Alzheimer y sí como demencia tipo vascular.

Por otro lado, seguimientos a largo plazo de pacientes que desarrollan una demencia tipo Alzheimer, tienen accesos depresivos en la edad geriátrica en mayor cuantía que los controles. Se aprecia, no obstante, que pacientes con trastornos cognitivos y procesos depresivos, cuando se les pone en tratamiento antidepresivo mejoran tanto unos como otros síntomas. No obstante, al cabo de unos meses o años, desarrollan un deterioro cognitivo ya de carácter irreversible. 
La mayoría de los autores que han investigado este aspecto en profundidad y con una casuística elevada, opinan que el trastorno depresivo no desencadenó la demencia sino que éste era un síntoma precoz de ésta. Y también otros reconocen que según las estadísticas, las personas con trastornos depresivos antiguos y reiterados, ejercen un proceso demencial con mayor frecuencia que los que no los tienen, aunque no en relación directa. 
Por lo que consecuentemente, es interesante consultar con su médico ante un proceso de apatía, anhedonia (falta de placer vital), tristeza, llanto sin causa aparente, pereza a levantarse de la cama, falta de iniciativa, dejadez de sus actividades de vida diaria, etc...

domingo, 11 de noviembre de 2012

EL PACIENTE SE ENCOLERIZA CON EL CUIDADOR

Existen muchas causas para que una persona con Alzheimer llegue a encolerizarse con quien le cuida. La imposibilidad de comunicar sus sentimientos de frustración y desesperanza pueden ser una de las causas para que ésto suceda.
El paciente puede estar confuso, cansado y sobreestimulado por demasiadas conversacions, actividades, correcciones, etc. En el caso de que nosotros estuviéramos en sus situación, y pudieramos actuar libremente, ¿qué haríamos...?. Posiblemente lo expresaríamos con palabras o pediríamos por favor cambiar de actividad, o simplemente nos iríamos a otra habitación... Pero ellos no pueden hacerlo. Sus caminos de expresión están alterados, sus emociones no se corresponden con las del cuidador. A menudo, es incapaz de ser consciente de lo inapropiado e impulsivo de su conducta.
A continuación se orientan una serie de abordajes que pueden ser de utilidad para posibilitar al paciente que maneje sus sentimientos de hostilida, cólera y enojo:

- Deje al paciente que exprese verbalmente su cólera. No le reprima. En ocasiones puede así evitar que progrese a conductas de tipo abusivo.
- Exprese con gestos y palabras que se entiende el pesar del paciente.
- Si el paciente manifiesta oposición a su ayuda, reduzca la cantidad de ayuda o incluso cese de dársela por momentos o jornadas.
- Acérquese y contacte con él como un igual. Es bueno que no sienta excesiva diferencia con el cuidador. Háblele con sus palabras y con sus "tempos".

jueves, 8 de noviembre de 2012

¿PUEDO TENER ALZHEIMER...?

Es una pregunta frecuente. ¿Qué posibilidades tengo de poder tener Alzheimer...?. ¿Sí o no?, ¿cuál es la causa...?.
En Medicina, uno más uno nunca es dos. Éso de entrada. Somos todos tan distintos... Pero sí que se puede afirmar una serie de cosas: No hay una causa, hay muchas. Si solamente existiera una causa hace tiempo, quiero creer, que ya se habría descubierto la cura. Lo lamentable es que en muchos casos confluyen varias causas, unas las conocemos y otras... se desconocen, hablemos claro.

Sí que en cambio, se puede afirmar lo siguiente:
- FACTORES MUY CONSISTENTES: Edad, Historia Familiar, Causa Genética y Sd. de Down.
-FACTORES CONSISTENTES: Educación, Depresión, Estrógenos.
-FACTORES INCONSISTENTES: Sexo, Aluminio, Hipotiroidismo, TCE Trastornos craneoencefálicos), Tabaco, Diabetes.
-FACTORES INTERACTIVOS: Sexo, TCE, Tabaco.
-FACTORES INSUFICIENTES: Estilo de vida, Cinc, Antioxidantes.

Ésta es la información que manejamos a día de hoy. Por lo que a la pregunta del principio podríamos responder que... Tal vez. Hasta entonces, amen la vida, disfrútenla lo mejor que puedan, sin molestar a los demás, desvívanse viviéndola.

domingo, 4 de noviembre de 2012

SABER TOMAR DECISIONES

No es fácil librar a alguien de sentirse engañado, de sufrir el falso autoengaño. ¿Alguno es verdadero?.
El autoengaño es una estrategia mental por la que permite esquivar la realidad para refugiarse en una inconsciencia más o menos deliberada. Unas veces proviene de decisiones propias o del entorno que le provocan dolor o malestar y que fingiendo verlo de otra manera satisface su propio yo. En otras es por todo lo contrario. Se autocensura la forma de ser y de actuar con el objetivo totalmente opuesto... ¿y para qué?, ¿... y por qué?.
En muchas ocasiones, las personas ocupadas de cuidar al paciente con demencia sienten este autoengaño. Unas, de forma consciente (durante un tiempo más o menos largo), y otras de manera totalmente inconsciente. Hay un libro de D. Goleman, El punto ciego, en el que  el autor relaciona esta situación con un aspecto puramente fisiológico. En la parte posterior del ojo existe una zona donde confluyen las neuronas del nervio óptico y que carece de terminaciones nerviosas. Esta zona constituye un punto ciego. Lo habitual es que no se perciba su existencia porque la visión de los dos ojos a la vez superpone el objeto visto, pero aunque solamente se mire con un ojo, tampoco se advierte porque éste rellena lo que no se vé de forma virtual. Algo similar sucede con la psique de las personas. Todos tenemos puntos ciegos, zonas de experiencia personal en las que son proclives a bloquear su atención y autoengañarse. Se rellenan con fantasías, explicaciones racionales o imaginarias. Está comprobado que una misma realidad la apreciamos cada uno de distinta forma si la desmenuzamos en muchas partes.
El cuidador de un paciente con demencia sufre con el paso del tiempo un estrés que en poco tiempo puede pasar a ser distrés con toda la carga patológica que éste conlleva. Tirar del hilo de la vida supone encontrar las verdades de cómo sentimos las emociones y cómo nos comportamos ante la racionalidad de una situación. Porque la decisión es éso: el equilibrio entre emoción y razón. Sólo éso... y tanto.

sábado, 29 de septiembre de 2012

FORMAR A LOS CUIDADORES DE ALZHEIMER

Creo importantísima la formación de las personas que cuidan a los pacientes de Alzheimer. Nadie nace enseñado, y menos aún para cuidar a este tipo de enfermos a los que hay que intuir sus respuestas, prevenir sus complicaciones, saber alimentar, conocer qué fármacos toman y cómo darlos de forma adecuada, etc... Y creo, además, que la formación debe ser muy cercana, escuchando a personas que se dedican a este trato y cuyas enseñanzas con ejemplos y anécdotas de sus experiencias son imprescindibles. Por éso no acabo de ver un proyecto e-learning (Proyecto Discover), o sea por internet, liderado por el Birmingham City Council y en el que participan una institución española (¿española por el momento...?) y otras en otros países europeos. Al parecer, por lo que me he enterado, están en situación de creación para luego venderlo a administraciones públicas o privadas o crear un sistema de pago por uso del cuidador.
La verdad es que no lo veo factible. Lamento ser tan sincero, pero este tipo de formación a cuidadores de pacientes Alzheimer, no le vaticino éxito. En otro tipo de enseñanza sí, pero en éste creo que no. En cambio, siempre he defendido el papel formativo de las Asociaciones de Familiares de Enfermos con Alzheimer. Su personal, incluso los propios familiares en forma voluntaria, son idóneos para recibir como se debe al futuro cuidador, familiar casi siempre si estamos hablando del domicilio. Defendí desde siempre la relación que debería existir desde el momento del diagnóstico por el profesional, por el demenciólogo (si me permiten el vocablo), para que existiera un camino bidireccional entre el profesional y la Asociación de Familiares y el médico que a partir de ese momento se responsabilizará de su tratamiento, ya sea el médico de familia o el médico de apoyo a la familia que ésta desee.

viernes, 21 de septiembre de 2012

DÍA MUNDIAL DEL ALZHEIMER 2012


Hoy es el Día Mundial del Alzheimer, como todos Uds. saben.
Ayer estuve en La Rioja, concretamente en Alfaro,  participando en una actividad dentro de unas Jornadas sobre Alzheimer que desde hace ya catorce años organiza la Asociación de Familiares de Alzheimer de esa localidad. Son ya varios los años en que me desplazo a esa preciosa villa riojana para estar unas horas con cuidadoras y cuidadores de Alzheimer, y también con pacientes que entremezclados con el público, como figurantes contratados para tal fin, dan identidad a una enfermedad a los que todavía no la conocen... Estuve bien, muy bien, interactuando con el público, acercándoles novedades nacionales e internacionales de hace escasos días acerca de la enfermedad, y también de mi experiencia con ella en el día a día. Lo pasé muy bien, como siempre. Ese pueblo, y sus alrededores,  conoce esta enfermedad por ellos, por esta asociación de personas emprendedoras que tuvieron un problema y buscaron qué hacer. Pusieron en pie una asociación y luego un Centro de Día para atender a sus pacientes. Contrataron profesionales formados en la enfermedad, hicieron programas específicos para su atención, se evaluaron y dieron a conocer cómo mejoraban dentro de lo posible quienes a él iban. Cuentan con un grupo de voluntarios magnífico formado por familiares de expacientes que solidariamente dedican horas de su vida con la finalidad de que tanto los pacientes como los cuidadores vean la enfermedad de otra forma, con menos estrés, con mayor... "normalidad".
Cuando regreso de alguna actividad en las que están presentes los familiares de enfermos es otra cosa... vengo "nutrido" de humanidad, la que me han dado ellos. Hasta ese sufrimiento, único, como cada uno, lo percibo distinto cuando aprecio cariño, dedicación, retorno de lo que antes se recibió...
Y sí, en ocasiones también les noto miedo por no saber qué les traerá el mañana... Y éso me lleva a un pequeño poema de un gran poeta, Ángel González, quien escribió lo siguientes:

Hay que ser muy valiente para vivir con miedo.
Contra lo que se cree comúnmente,
no es siempre el miedo asunto de cobardes.
Para vivir muerto de miedo,
hace falta, en efecto, muchísimo valor.

(Hay que ser muy valiente. Nada grave. Visor. 2008)


Hoy también he participado en otra actividad en conmemoración de este Día. Y ha sido diferente. Ésta más profesional. Me he permitido decirles a mis colegas que es muy positivo, de vez en cuando, ver al paciente en su domicilio, o más frecuentemente... Ya sé que las cosas están como están y que la presión asistencial es enorme. Sin embargo...  Nos jugamos mucho con esta enfermedad en la que se mezclan no solamente síntomas sino sentimientos... de unos y de otros. La mejor forma de poder tratar siempre mejor al paciente es verlo, observarlo más días al año, reconocer esa mirada, ese gesto con el que nos dice lo que ya no puede decir de otra manera. Recomendé también a ellos el libro del que hablé en la última entrada en este blog. Habla de eso, de cómo entienden aquellos que están más tiempo con el paciente qué dice, qué quiere decir...
Y éso me lleva a algo de lo que ya escribí hace tiempo. Me molesta mucho, muchísimo, oir en la radio anuncios en los que se anuncia un producto que cura la amnesia, los olvidos, que les devuelve la memoria a cualquiera que lo tome en el acto... ¿Han estado las personas que venden estos productos con un ser humano que no encuentra la palabra, el recuerdo adecuado...?, ¿que se encuentra con su hijo y le dice que sabe que es algo de él pero que no sabe quién es...?, ¿que llora porque no se acuerda quién es y qué hace allí...?. ¿Que ante una pregunta del contrario se le queda mirando en silencio y lentamente va girando la mirada hasta que deja de mirar... porque no sabe, no conoce qué decir...?. ¿Éso van a curar... ?. ¿Entonces qué hacemos aquí nosotros...?. 
No se debe permitir este tipo de publicidad embustera que tan solo persigue hacer caja... y que embauca a posibles pacientes o cuidadores de estos pacientes. Existe una entidad que, según dicen, vela por una publicidad cierta, incuestionable, irrefutable, indiscutible, segura, etc. ¿Y ésto qué es...?. Me siento muy bien apagando la emisora o cambiando la frecuencia del dial cuando oigo este tipo de anuncios, y desde luego, yo sí les hago  publicidad, muy mala ... que lo sepan. Y hoy, cuando regresaba a mi domicilio la he oído, machaconamente predicar las maravillas de  este... ¿producto?. Imperativamente, con la seguridad que debiera proporcionar estudios testados y publicados en refutadas revistas científicas (imagino que no será así...en absoluto).
La publicidad seria, bien intencionada, que la hay, llevando adelantos y ventajas de sustancias, productos, establecimientos al gran público es muy positiva, pero ¿y la que no lo es?, ¿no le hace un tremendo daño... ?. Deberíamos pensar en dirijirnos a los responsables de estas emisoras para que empiecen a saber cuántos oyentes pierden cada día por radiar este tipo de anuncios...

sábado, 15 de septiembre de 2012

El próximo 21 se celebra el Día Mundial del Alzheimer. Muchos participaremos en Mesa, Jornadas, o simplemente compartiremos tiempo con familiares o personas que de esta enfermedad saben mucho en primera persona. Y por ello me ha parecido interesante acercar este libro recién salido a la venta titulado MEMORIAS DEL ALZHEIMER escrito por el periodista Pedro Simón y editado por La Esfera de los libros.
Se trata de conversaciones con el entorno más íntimo de personas que han sufrido o están aún sufriendo esta enfermedad. Todos conocidos, en forma de pacientes o de cuidadores, Antonio Mercero, Pasquall Maragall, Carmen Conde, Eduardo Chillida, Adolfo Suárez, Enrique Fuentes Quintana, Javier Urra, Carmen Rigalt, etc, resulta un libro muy cercano, en el que igualiza, democratiza de nuevo a una enfermedad a la que cualquiera puede ser abocado.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

DIAGNÓSTICO: TO BE OR NOT TO BE, THAT´S THE QUESTION.

¿Es fácil diagnosticar una demencia Alzheimer?. Incluso algunos colegas piensan que es fácil cuando agnosia, amnesia, apraxia y afasia se hacen presentes, más aún cuando el paciente supera los setenta años. Y sí, el porcentaje de positivos verdaderos es muy elevado con esta sintomatología, pero... ¿y los que no lo son?.
Pertenecer a una sociedad a la que le interesa hacer bien el diagnóstico de cualquier enfermedad es de suma importancia, más aún cuando la precariedad económica nos aplasta como si fuéramos guisantes. El ser humano ha de primar siempre al ser humano, por él mismo, por lo que representa, nunca por lo que le rodea, le "envuelve".
Hace relativamente poco tiempo tuvimos un caso de un paciente de edad avanzada con: marcha a pequeños pasos, demencia e incontinencia esfinteriana. Si no se hubiera dado esta sintomatología en un paciente mayor, el diagnóstico hubiera sido de hidrocefalia (enlentecimiento motor y deterioro cognitivo posterior). Sin embargo, cuando aparece en un mayor, esta hidrocefalia crónica puede confundirse con una atrofia cortical secundaria a una demencia tipo Alzheimer o a una demencia vascular. Más complicado aún es atribuir parte del detrioro clínico a una hidrocefalia concomitante cuando se ha sido diagnosticado previamente de alguna otra causa de demencia.
Cuando pacientes con trastornos cognitivos de causa vascular sufren afectación de la sustancia blanca subcortical periventricular (leucoaraiosis), presentan déficit cognitivo de tipo subcortical muy similar al que presentan los pacientes con hidrocefalia crónica, además del parkinsonismo de extremidades inferiores e incontinencia esfinteriana las dudas aparecen. El diagnóstico, además, se complica cuando se conoce que aparece muy frecuentemente en pacientes mayores. Derivar a estos pacientes a efectuarles pruebas de neuroimagen (Resonancia Magnética) y consultar con un neurocirujano orientará mejor hacia el giagnóstico certero, en este caso: hidrocefalia. La punción lumbar evacuadora del líquido cefalorraquídeo que estaba ocasionando el trastorno en la marcha y el deterioro cognitivo mejoró mucho su estado y, lo que es más importante, el pronóstico. La paciente ha mejorado mucho y su actividad física y mental continúa mejorando día a día. Su familia también lo ha agradecido.

Ser mayor, en ocasiones, puede sentenciar los diez o quince años que le queden por vivir. Hacerlo, vivir, con una calidad de vida aceptable es lo que debemos siempre poner por delante de cualquier diagnóstico de demencia, que como habrán apreciado, no es fácil siempre. A todos nos gustaría vivir mucho tiempo y ver como se desarrollan nuestros nietos, los nietos de quienes queremos, ampliar más nuestros conocimientos o simplemente querer un día más a quien quisimos muchos años antes. Pues éso puede ser factible si se pone en valor que la calidad de vida puede ser mejorable... siempre. 

lunes, 20 de agosto de 2012

MENSAJES PARA CUIDAR.


Escuchaba hoy en consulta a una cuidadora de un paciente Alzheimer. Me transmitía un pensamiento que con frecuencia les escuchamos los que trabajamos en este medio: "No tengo tiempo". Y es cierto. Sienten que el tiempo se les estrecha, se les va entre los dedos como si fuera agua que intentan agarrar.
Evidentemente, cuidar a un paciente Alzheimer, y si está en las primeras fases, consume mucha energía. Y más aún si se piensa que con sus cuidados se podrá retrasar su evolución o incluso anular las nefastas consecuencias de la enfermedad. Y este pensamiento se hiperboliza todavía más si se le quiere con locura (como es así siempre).
La reflexión me ayuda a las siguientes recomendaciones:

1) NO CORRAN:
Decía el Dr. Marañón que la rapidez, que es una virtud, engendra un defecto, que es la prisa. Incluso parece que en muchos ambientes queda muy bien decir que no podemos atender a alguien porque estamos muy ocupados, porque tenemos prisa, porque no tenemos... tiempo. Los humanos pensamos que corriendo haremos más cosas. Yo añado... ¿... y bien?.

2) NO APARTEN LAS ACTIVIDADES QUE LES AGRADAN:
Si vamos siendo impermeables a esos pequeños momentos que nos producen placer, llegará un instante que cambiará nuestro estado de ánimo de forma tal que repercutirá en lo que debamos hacer bien. Será de forma inconsciente, sin apercibirnos de ello y cuando alquien nos lo haga ver será de más complicada solución.

3) LA ORGANIZACIÓN y PLANIFICACIÓN SON ESENCIALES:
La improvisación, aunque para algunas cosas es magnífica, para el mundo de los cuidados y la atención a personas necesitadases nefasta. Saber con qué se cuenta, cómo se ha de hacer y en qué tiempo, resulta ser imprescindible. Y más aún si se añaden los imponderables, los imprevistos, que son siempre muchos.

4) HAGAN UN HUECO PARA REFLEXIONAR:
Ver cómo se hacen las cosas, los por qués de lo que ha fallado nos conduce a pensar en solventarlos en otra ocasión, modificar el modo de actuación o, por ejemplo, pedir consejo.

Leí hace tiempo este cuento:

Un leñador se presentó a trabajar en una maderera. Era su primer trabajo, era fuerte y se sabía competente para ese trabajo. Fue contratado y el primer día se presentó a su capataz, quien le asignó una zona del bosque para que fuera talando árboles. Así fue. El primer día taló veinte árboles él solo. Sin embargo, se dijo que al día siguiente podía hacerlo aún mejor, así que se fue pronto a la cama. El segundo día taló quince. No lo entendía. Había trabajado prácticamente sin parar en todo el día y había talado cinco árboles menos... Pensó que podía ser por problema de cansancio y alimentación por lo que comió más y se acostó más temprano. Sin embargo al día siguiente su total de árboles talados era de... ocho. Seguía sin entenderlo. Se había esforzado aún más si cabía, pero el resultado era peor... Volvió a acostarse temprano y se alimentó más y mejor. No obstante el día posterior fue peor todavía. Solamente cortó uno.
Desesperado se presentó a su capataz y le explicó lo sucedido.
- Estoy desesperado. No sé hacer lo que me propuse.
El capataz de preguntó:

-¿Cuándo afilaste el hacha por última vez?
- ¿Afilar?. No he tenido tiempo. He estado demasiado ocupado cortando árboles.

domingo, 19 de agosto de 2012

¿CÉLULAS ESPEJO y ALZHEIMER...?


Posiblemente seríamos dieferentes, actuaríamos de distinta forma, si conciéramos mejor nuestro cerebro, todos. Aunque solamente fuera lo más grosero que se sabe de él, lo poco que hasta el momento se ha interpretado de él, porque lo más interesante de todo el complejo cerebral que llevamos protegido por nuestros huesos craneales no creo que se sepa jamás: los pensamientos. Me inclino a dudar que se pueda crear una máquina que "atrape" pensamientos, o los traduzca a palabras sobre un papel o una pantalla... Pero conocer cómo transitan los circuitos del pensamiento sí que resulta interesante entenderlo. Permítanme un rápido bosquejo a nuestra principal estructura: el cerebro. Dividido en dos y con cuatro lóbulos principales, cada uno con una función específica pero relacionándose con los otros tres. El lóbulo occipital regula la vista, los parietales nos aportan la sensación del cuerpo en relación con el tiempo y el espacio; los temporales se centran en la memoria y el lenguaje; y el frontal contribuye a la formación de la personalidad y la moralidad. Aparte, el cerebro tiene otras estructuras que modulan y/o ejecutan una función del cuerpo y de la mente.

En el Centro para el estudio e investigación cerebral de San Diego (California) existe un neurocientífico, Vilayanur Ramachandran, que está aportando mucha luz a incógnitas que tenemos acerca del comportamiento cerebral, tanto sano como enfermo. Una de sus líneas de investigación más conocidas es la relacionada con los síntomas que presenta el llamado "miembro fantasma". Se trata de cómo el miembro amputado provoca dolores, sensaciones aunque ya no esté en el paciente. Éso le dio a pensar cómo podía hacer comprender al cerebro que ya no existía tal miembro, que se había perdido, e inventó una caja con un espejo frente al que colocaba la mano existente de un paciente que había perdido la otra en un accidente. El paciente volvía a ver sus dos manos pero más tarde incorporaba su cara y dibujaba sobre ella la extremidad perdida. Durante varias jornadas se vería así hasta que su cerebro "aceptaba" la no posesión de dicha mano. Este experimento que ha dado sus frutos y que siguen más del 10% de las clínicas que tratan a los pacientes con miembros fantasmas le orientó a seguir en la creencia de la plastididad y dinamismo del cerebro, que muta constantemente sus conexiones porque siempre hay cambios en nuestras vidas  y "envía" millones de neuronas a otras ubicaciones en las que antes no existían, creando nuevos espacios para solucionar problemas.

Todo lo anterior ayuda a pensar en otras técnicas de rehabilitación para pacientes en fases tempranas de Alzheimer, en trabajar con ellos los pensamientos, su coordinación mental, las áreas que quedan menos dañadas en recuperar, y crear esos nuevos espacios donde alojar la memoria y el aprendizaje de nuevos conceptos, nuevas realidades en las que el presente y el futuro tienen mayor protagonismo. Las conocidas como "neuronas espejo": células cerebrales capaces de compartir la experiencia de otros, esa sensación de "sentir" el dolor que la persona que está frente a nosotros tiene cuando le clavan una aguja, pueden ser un principio, una especie de mandato telepático de la persona sana a la enferma para que estimulando zonas concretas del cerebro, eviten el deterioro producido, por ejemplo, por el Alzheimer.

sábado, 11 de agosto de 2012

COLORANTES y GUSANOS CONTRA EL ALZHEIMER



La experimentación y observación de sus metabolismos en animales con la finalidad de lograr avances en el ser humano no solamente se efectúan en ratas modificadas genéticamente sino también en, por ejemplo, gusanos.
Leo en la publicación científica Nature, que el amarillo básico 1 (Tioflavina T ó THT), colorante usado en el laboratorio para detectar proteinas anómalas en el Alzheimer logró prolongar un 60% la vida de los mismos y ralentizar el proceso de degeneración en aquellos modificados para generar Alzheimer. El estudio lo ha efectuado el Insttº Buck de California, especializado en investigar el envejecimiento humano y su deterioro patológico.
Otro colorante que ha sido investigado es la curcumina, (http://es.wikipedia.org/wiki/Curcumina), derivada de la cúrcuma, especie originaria de India y usada como principal componente del curry. Se había dicho desde hace mucho tiempo del poder de la cúrcuma como enlentecedor del envejecimiento, pero ahora también se ha visto que en los gusanos ralentizaba el avance del Alzheimer. La curcumina también se está investigando como terapia del cáncer intestinal, artritis reumatoide o enfermedades mentales.
En ocasiones solemos ser muy escépticos ante posibles soluciones a los problemas, algunos de enorme transcendencia. Leía una entrevista a dos grandes pensadores como Edgar Morin y Stéphane Hessel acerca de la publicación de un libro escrito por ambos bajo el título El camino de la esperanza  basado en la situación económica actual. Ambos, reconocían que no eran ni optimistas ni pesimistas sobre esta marásmica actualidad. Respondían que un optimista eufórico cuando ve que la realidad no responde se convierte en el pesimista más extremo. Es mejor ser optipesimista, sinónimo de pensar que lo probable es que los acontecimientos conduzcan a una catástrofe, pero que en la historia siempre ha existido lo improbable, y que se han producido acontecimientos finales felices. Y por eso hay que hablar de esperanza, que no quiere decir que vaya a ir bien sino que es posible que pueda ir bien. Otro de ellos añade que aparte de pesimistas y optimistas existen los ambiciosos,  y que tal existencia proviene de la resistencia, a la que ambos, por otra parte, han dado pruebas de conocer muy de cerca.
Y la resistencia siempre es creadora.  Por éso, y volviendo al principio de la entrada de hoy, estas investigaciones que generan suspicacia y pérdida de tiempo, alguna vez son eficaces, proporcionan el resultado deseado, o al menos, la negación total o parcial del camino y la reconducción para seguir siendo esperanzadora.
Ver pacientes que vivirán años sin saber que lo están haciendo obliga a que los que estamos en el día a día con ellos continuemos trabajando con la resistencia de negarnos a que otros no investiguen o no nos pregunten acerca de cómo, cuáles o por qué esos primeros signos o síntomas de la enfermedad.

ALZHEIMER Y OXIDACIÓN CELULAR




Existe una tendencia a seguir ciertas informaciones acerca del beneficio que ciertos antioxidantes como la vitamina C, vitamina E y ácido alfa-lipoico ejercen sobre el Alzheimer. Un equipo de investigadores de la Universidad de California ha efectuado un estudio que ha observado si estas sustancias podrían ejercer un beneficio sobre la enfermedad. Se midió en el líquido cefalorraquídeo (LCR) de pacientes con Alzheimer esta posibilidad. Tomaron tres grupos de pacientes. A unos se les dio diariamente 800 UI de Vit. E, 500 de C y 900 de Ac. lipóico; los del segundo grupo 400 mg. de coenzima Q tres veces al día; y los del tercero un placebo. Se tomaron muestras del LCR de 66 participantes durante 16 semanas de tratamiento.
La combinación de vit. E y C y Ac. lipóico no produjo ningún cambio en los biomarcadores relacionados con la proteina beta amiloide, la TAU o P tau. Sí que se produjo una disminución de los niveles de F2-isoprostano, que podría sugerir una reducción de estrés oxidativo en el cerebro. Sin embargo, el rápido deterioro cognitivo observado en estos pacientes, medido con el test mini-mental llevó a los autores a plantear la necesidad de evaluar la combinación antioxidante en un ensayo clínico de mayor duranación antes de sacar alguna conclusión definitiva.
Ésta lleva al debate existente entre la eficacia que pueda existir entre ciertos componentes antioxidativos existentes en nuestra dieta siempre y cuando se ingieran desde toda la vida de una manera reglada y no solamente en circunstancias muy concretas, así como la expectativa de que ellos puedan frenar la oxidación celular y la posterior mejora de patologías neurodegenerativas como el Alzheimer. Lo que lleva a pensar que las prácticas sanas es mejor comenzarlas de pequeños y no dejarlas hasta morir.

viernes, 3 de agosto de 2012

TIC PARA ALZHEIMER: lástima que no puedan avanzar.

Las Teconologías de la Información y Comunicación (TIC) pueden contribuir enormemente en la intensificación contra la lucha contra el Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.
Bajo el lema Envejecer en casa la mayoría de las políticas sociales de los países desarrollados empujan a que el ciudadano viva en su domicilio el mayor tiempo posible de su existencia enferma. Y es una buena política, puesto que en ella encontrará aquellos inputs que desgraciadamente perdiría con el desarraigo de estar en otro lugar que no fuera el que siempre tuvo. Sin embargo, para que ésto se lleve adecuadamente debe contarse con personal adecuado y/o TICs. Y desgraciadamente, hoy, y me temo que en un futuro próximo ni con uno ni con otro serán fáciles de contar en la medida que pudieran ser características de calidad.
Recientemente se ha celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (Santander) una reunión de expertos en estas materias dentro de un seminario denominado VI Encuentro e-Salud y Telemedicina, en donde se ha debatido la realidad, la existencia entre lo que se conoce y lo que se aplica, entre lo que podría innovarse y hacia donde se encamina. Existen interesantísimos  proyectos pilotos de I+D+i en relación a las posibilidades de las TICS frente a Alzheimer y otras enfermedades pero la falta de financiación impedirá que se hagan realidad.
Al final, serán las familias quienes con los métodos de siempre y con la ayuda de los clínicos, de los terapeutas del día a día los que seguirán creando pequeños presentes con futuros inciertos pero con el orgullo de hacer lo que se debe hacer, aspecto éste que otros han impedido a fuerza de malusar nuestros recursos, los de todos, para consumo propio.

miércoles, 1 de agosto de 2012

TRAUMATISMO CRANEOENCEFÁLICO y ALZHEIMER

Una de las causas de aparición de Alzheimer a la que se da menos importancia es la provocada por un traumatismo, y digo uno porque éso es lo que defiende Kendall Walker, del Departamento de Neurociencias de la Universidad de Tufts (Boston) en un estudio que acaba de publicar en The Journal of Neuroscience.
Afirma el científico que un traumatismo craneoencefálico (TCE) grave puede alterar la regulación de la enzima BACE1. Su aumento puede conducir a su vez a un aumento de los niveles de la proteina beta amiloide, clave en la aparición del Alzheimer.  El trabajo se ha efectuado con cerebros de Alzheimer postmortem (cuán importante es la donación de este tipo de cerebros), y ratones de laboratorio modificados genéticamente.
En la fase aguda del TCE, (dos días), los niveles de las proteinas intracelulares GGA1 y GGA3 disminuían y en cambio aumentaban los de la enzima BACE1. Ésto, en cambio, no lo apreciaron en cerebros postmortem no Alzheimer. En el modelo murino vieron que a la semana del TCE, los niveles de BACE1 y de beta amiloide se mantenían elevados, incluso cuando los de GGA1 habían vuelto a la normalidad. Los científicos sugieren que es la merma en los niveles GGA3 la que explica el aumento de BACE1, y con ello la producción de beta amiloide que se observa en la fase subaguda (7 días tras el trauma). Dicen que GGA1 y GGA3 actúan sinérgicamente para regular a BACE 1 en la lesión postraumática. La identificación de esta interacción proporciona una posible diana farmacológica con la que se regularían los niveles de la enzima BACE1 y se reducirían los depósitos de beta amiloide en los pacientes Alzheimer.

viernes, 27 de julio de 2012

CERAMIDAS.


Acaba de publicarse en Neurology un estudio efectuado en mujeres que puede abrir luces a la predicción de riesgo de padecer Alzheimer. Apunta que el nivel elevado de ceramidas http://es.wikipedia.org/wiki/Ceramida en sangre podría representar un porcentaje elevado de padecer esta enfermedad. Las ceramidas se pueden encontrar en todo el organismo y están asociados a la inflamación y muerte celular.
La publicación hace refrencia a que las mujeres que presentaban niveles más elevados de ceramidas tenían una probabilidad diez veces mayor de desarrollar Alzheimer que las que lo tenían más bajo. En cuanto a las que tenían niveles intermedios, su riesgo era de ocho veces mayor.
El estudio es, lo reconocen sus autores, preliminar de otros más específicos y más ambiciosos, acerca de esta sustancia de la familia de los lípidos, pero sería un espléndido marcador de la enfermedad puesto que es barato, simple y no cruento.

domingo, 22 de julio de 2012

ENVEJECIMIENTO CEREBRAL y DEMENCIA.


Sabemos que una de las causas más frecuentes que provocan las demencias en la persona mayor, es el envejecimiento cerebral. Sin embargo, todavía se tienen falsas ideas sobre el envejecimiento del cerebro.
Durante mucho tiempo se pensó que a partir de los 40 años se morían unas 40.000 neuronas por día. Hoy, sabemos que ésto no es cierto. Las neuronas son posiblemente las células más duras y resistentes del organismo y que, al menos en ese gran manto de tejido nervioso que cubre la superficie de nuestro cerebro que es la corteza cerebral, las neuronas no mueren. Este manto cerebral es responsable en primer grado de la elaboración de nuestros pensamientos y sentimientos, y sede principal de cuanto somos como personas. No obstante, es cierto que en función de los estilos de vida del individuo (sedentarismo), estas neuronas pueden reducir su tamaño y con ello su función, e incluso eventualmente, morir. No obstante, durante el proceso de envejecimiento se produce un descenso del volumen de neuronas (hipotrofia) y una reducción de sus árboles dendríticos y sus sinapsis (uniones) entre ellas. Ésta sería la acepción del envejecimiento cerebral que hoy aceptamos. Y sí, artículos publicados en los últimos tiempos abogan que si se llegara a una edad muy avanzada, se desarrollaría una demencia primaria. Sin embargo, hay mucho que aprender todavía en torno a este envejecimiento normal del cerebro. Porque hasta no hace mucho tiempo se pensaba que las neuuronas no se regeneraban. Y no es así, se conoce que constantemente hay neuronas que se regeneran, sobre todo las que están situadas en hipocampo y que participan en el proceso de aprendizaje y memoria. Se cree que en el joven-adulto pueden crecer entre 20.000 y 30.000 neuronas nuevas a diario. No así en el mayor. La reducción en el mayor puede ser debida al estrés que produce la elevación de los niveles circulantes de glucocorticoides (hormonas segregadas por la corteza suprarrenal). A este respecto se ha visto en ratas viejas de laboratorio, que cuando se logra reducir estas cifras de hormonas, la producción de neuronas vuelve a aumentarse.
Se pensaba hasta hace poco que el cerebro viejo era un cerebro rígido, como afirmaba Ramón y Cajal, pero no. El cerebro es plástico y cambiante, menos que cuando era joven, pero si se le estimula, reacciona con más vida, o lo que más puede entenderse, con mayor capacidad de memoria y de aprendizaje, aunque siempre depende de algo que nos acompaña en mayor o menor medida a los humanos: la emoción.

sábado, 21 de julio de 2012

METEREOPATÍAS Y ALZHEIMER

Se han puesto en contacto conmigo hace unos días unos compañeros para informarse acerca de la posible influencia de las metereopatías sobre el cerebro del paciente demente. Sabían de mi interés en un tiempo pasado acerca de esta temática. Todo comenzó hace ya más de veinte años cuando en una conversación de café con unos colegas salió la curiosidad de cómo las urgencias psiquiátricas y las consultas en salud mental aumentaban cuando el cierzo (un viento de componente noroeste) de nuestra ciudad soplaba con fuerza insusitada (como por otra parte suele ser bastante frecuente).
Decidí en aquel entonces pasar del interrogante a la acción y durante un par de años busqué bibliografía y diseñé un básico estudio de observación acerca de si podía tener visos de realidad, de objetividad, que las metereopatías, los cambios climáticos, podían afectar al comportamiento de este tipo de pacientes concretos (aunque también se extendió el estudio a pacientes con patologías depresivas y pacientes psicóticos). Solicité que me enviaran datos metereopáticos al Instituto de Metereología de mi zona, y durante más de un año la relación funcionó bien. Sin embargo, al cabo de este tiempo se me dijo que debía comenzar a pagar por el uso de tal información... Obviamente, al ser de dominio público y al ser mi investigación totalmente altruista (yo ponía mis horas libres, mis libros, mi trabajo en sí...) fue una demanda que me dolió... y lo suspendí. No fue porque me iba a costar dinero sino por rabia, por insensibilidad, por insolidaridad.
Lo lamanté porque, aparte de que solamente en aquel momento existía algún estudio efectuado por el catedrático de psiquiatría de La Laguna comentando los vientos foehn, y pocos estudios segmentados sobre relación entre suicidios, homicidios y alguna temática más en España, sí que comenzaba a aportar datos interesantes (recuerdo que fue muy interesante la entrevista que tuve con un comisario de policía y abogado, que me informó de la intensidad de las agresiones y asesinatos con respecto a las noches de calor en su propia casuística y de cómo influía la luz solar). Sí, aprecié que nuestro viento era muy similar al existente en la isla de Menorca y que se objetivaban las mismas alteraciones en pacientes cuando la velocidad aumentaba (posiblemente también se asimilaría en zonas del Ampurdá y de Galicia) , como también la intensidad lumínica y la humedad ambiental tenía su interés. Asimismo colegí que lo que incitaba a cambios de humor tenía que ver con los cambios metereopáticos bruscos que se avecinaban (¿lo presentían?). Mi explicación en aquel instante se equiparaba a la similitud con animales mamíferos más primarios (El metereólogo Manuel Toharia habla de ello en un librito muy interesante acerca de cómo perciben en los pueblos los animales cuando se avecina una tormenta...).
Desconocí cómo salieron las informaciones que iba recogiendo a la opinión pública pero recuerdo que fui solicitado por una cadena de televisión nacional para informar al respecto así como por un Ministerio interesado en las posibles conclusiones del estudio.
Enfín, que aquello pasó. Yo me quedé sin poder demostrar fielmente las sospechas que asumí en aquel momento con el único fin de aportarlo a mi trabajo y a los demás, a la comunidad, al sufriente de esta patología y de quienes le rodeaban, para poder mejorar su calidad de vida. Y todo por la falta de cooperación de una institución pública que sosteníamos todos los españoles. Repito lo que dije anteriormente, lo lamenté. Más aún cuando tuve que "lidiar" las suspicacias de colegas ante una temática, que lo acepto, inducía al chascarrillo o, al menos, al escrúpulo. No poder "medir" esos vientos del que hablaba el catedrático de psiquiatría lagunense, no poder "venderse" bien los resultados, no era excesivamente bien visto... Sin embargo, con el paso del tiempo, ¿no hemos leído otras noticias, otros avances en materia de salud que ni en el mejor de los sueños se podría haber imaginado podían llegar a hacerse realidad... ?. Sin dejar de lado que empezar con una hipótesis conlleva en muchas situaciones a acabar en otras que son mejores que las propuestas en un origen.
Y acabo, a aquellos colegas que me preguntaron apenas les pude ya contar nada, solamente intuiciones, ya que aquello pasó y los datos se perdieron.

martes, 10 de julio de 2012

MARCADORES BIOLÓGICOS


Sí, hay que aceptarlo, los marcadores biológicos del Alzheimer están todavía lejos de ser encontrados. Actualmente se busca efectuar el diagnóstico en aquellos que serán pacientes Alzheimer pero hoy son aún asintomáticos. En unas declaraciones que he leído a Teresa Gómez Isla, neuróloga española de refrencia en el estudio del Alzheimer a nivel internacional, que dirige el Laboratorio de Investigación de Alzheimer del Hospital General de Massachusetts y es profesora en Harvard, afirma que a este tipo de individuo, tras su diagnóstico, sería el idóneo para probar fármacos que pudieran detener el avance de la enfermedad. Ya en Colombia se está llevando a cabo un ensayo preventivo sobre una población portadora de un gen mutado y que produce dicha neurodegeneración de forma temprana, entre los 40 y 50 años.
Avances hay muchos, pero esta línea de investigación muy prometedora a todas luces, es a largo plazo, no se olvide, y mientras tanto deberá trabajarse como ahora se hace: en diagnosticar tempranamente y afianzar los conocimientos acerca del cerebro que hoy se tienen. Por ejemplo, una de los últimos avances que hoy se han apreciado, es que el Alzheimer no afecta a todo el cerebro por igual. Se ha visto en ratones de laboratorio que la proteina tau inmersa en las neuronas afectadas es capaz de salir al exterior y propagarse de una neurona a otra.
Sigue siendo el cerebro el desconocido de hace una década cuando el eslogan afirmaba que estábamos, entonces, en la década del cerebro. Mientras tanto, el dinero en investigación se ha mermado de una forma espectacular en nuestro querido país, y las peticiones de indemnizaciones de quienes han desgobernado nuestras instituciones finnacieras y las han llevado a la quiebra para que las pongamos a flote con dinero público, se multiplican, salgan en los medios de comunicación... o no. Lástima de ética.

sábado, 7 de julio de 2012

POSIBLES MALOS TRATOS.


Aunque no creo que sea ni mucho menos, frecuente, y mi experiencia en este apartado es casi inexistente, creo de interés hablar de la detección de malos tratos en este tipo de pacientes.
Afortunadamente, digo, mi experiencia es casi nula en el descubrimiento de una práctica inhumana de por sí y reprobable con todas mis fuerzas, como me imagino que por las de todos los que leen este blog. No obstante, no debe ser tan extraña cuando se publican manuales para detectar y seguir los malos tratos a personas mayores con facultades mentales alteradas y demencia.
El último del que tengo información corresponde a un hospital madrileño. En él han participado médicos, enfermeras, trabajadores sociales y psicólogos.  Reconocen que es difícil de estimar por varias razones:  aislamiento de las posibles víctimas, dificultad para validar las sospechas e incluso por la falta de sensibilización de los profesionales sanitarios y sociales. Se llega a hacer un perfil de la posible víctima: Mujer, viuda, mayor de 75 años. Vive con la familia. Ingresos inferiores a 6.000€ al año. Frágil. Depende del cuidador para las AVD. Muy vulnerable psicológicamente. Toma más de cuatro fármacos.
Y también hacen el perfil del posible responsable: Hijo o pareja de la víctima. Con trastorno mental. Consumidor de drogas o alcohol. Presenta conflictividad con la víctima. Escasa preparación para cuidar al paciente y no comprende la enfermedad. Piensa que está fingiendo o que se ha "entontecido". Lleva como cuidador más de nueve años.

Y me pregunto, leyendo en los periódicos la noticia de que debido a la crisis económica que sufrimos, se están sacando a personas mayores con o sin demencia de las residencias para cuidarlas en sus casas por familiares y poder cobrar ellos sus pensiones, si existe el peligro de que puedan aumentar los casos de malos tratos...
Y me sigo preguntando si desde los centros de salud, desde los servicios sociales, se alertará a la Fiscalía para que revisen la atención a este tipo de personas, de que les estén cuidando, estimulando, dando sus medicamentos, hacerles jercicio físico, etc... O no.

Ésta es también una consecuencia perversa de la crisis económica a la que nos ha llevado una mala gestión económica de nuestro país, congestionada de estómagos agradecidos a poderes que solo han mirado para ellos mismos, a instituciones financieras que han engañado al ahorrador, al que hacía país con su esfuerzo, a la sinrazón instaurada en las más enhiestas figuras del baboseo mundano.
Soy de la creencia de que el ser humano es bueno por naturaleza y que le hacen malo cuando deja de lado su comportamiento ético. Lo que no es bueno para el ser humano nunca debe ser aceptado como bueno. Sí, parece pueril, pero no lo debe ser tanto cuando se cae en él por muchos años que se tenga...
Creo que parte de la responsabilidad la tenemos también los que desde la esfera sanitaria o social trabajamos con este tipo de pacientes frágiles. Se debe hacer un seguimiento pormenorizado de los cuidados y sobre todo del grado de comprensión acerca de la persona a la que se han hecho responsables y cuando se note el menor vestigio de desvío, corregirlo, de manera sensata pero firme. Ése paciente frágil ésa PERSONA, somos todos. No se olvide.

domingo, 24 de junio de 2012

ENCUESTAS DE CALIDAD DE VIDA A ALZHEIMERS.

Participaba hace unos días en un debate y mantuve algo que deseo transmitir. Debido a que cada vez diagnosticamos antes Alzheimer, porque las personas cada vez somos más sensibles a consultar con el médico ante los fallos de memoria, los olvidos, los cambios de carácter, etc, y que la labor de los medios de comunicación alertan cada vez mejor sobre estos síntomas, y otros, acompañantes de la enfermedad en sus primeras fases, es que progresivamente vamos a ser más exigentes sobre la calidad de vida.
El fenómeno de la calidad de vida, asumámoslo, se nos hace más patente cuanto menos la tenemos o cuando pensamos estar en situación de verla mermada. Lo decía ya un eminente colega (Whitehouse, PJ. Quality of life in Alzheimer´s disease: future directions. J Ment Health Aging, 1999, 5: 107-111)  hace más de trece años cuando decía que deberían hacerse encuestas sobre la calidad de vida a los pacientes de Alzheimer. En cierta forma era, y es, incluir un lado más humano a los sistemas sanitarios y sociales. Y cuando estas encuestas se han hecho, se ha aprendido mucho de qué piensan acerca de la salud física, del dolor, , las emociones positivas, la autoestima, la memoria, el sentimiento de independencia, su futuro, sus creencias, etc. Se comienzan a hacer y aún son muy escasas en nuestro medio, muy diferente al anglosajón o a otros, asumámoslo, incluso para ésto los mediterráneos somos distintos... Lo que más me preocupa es no saber la cifra exacta de personas que padecen la enfermedad, no existir ninguna estadística fiable (no la hay ya en nada, ni en los activos financieros ni lo que se gastan algunos poderes, posiblemente todos,  en viajes...).
Tal vez por ello les recomedé a Uds. hace unos días un libro escrito por un psicólogo americano que padece Alzheimer. Ayuda leerlo. Y me sigo preguntando: ¿Aún no se enteran quienes deberían enterarse que: menos es más, siempre?.

sábado, 16 de junio de 2012

COMPRENDER LA ENFERMEDAD ES NECESARIO.

Publicó hace unas fechas la editorial Herder (http://www.herder.com/) un libro titulado ALZHEIMER: Visto desde el interior, de Richard Taylor. Se trata de la visión real de la enfermedad por una persona, el autor mismo, psicólogo de profesión, que la sufre y que va observando los cambios que siente cuanto la patología comienza a hacer mella en él y aún tiene la capacidad para transmitirlos. Comparte sus retos, frustraciones y triunfos no exentos de emociones para quienes en una afectación temprana de la enfermedad los sienten en ellos mismos.
Se puede leer en uno de los pasajes de la obra: Hay lágrimas en mis ojos mientras escibo ésto, porque sé que estoy ingresando a la oscuridad de la enfermedad de Alzheimer. A veces puedo ver todavía lo que otros ven, y otras veces no puedo verlo. A veces puedo ver lo que nadie más ve, pero todavía en ocasiones puedo ver lo que los demás ven.¡En ocasiones me pregunto si la ceguera no es una mejor alternativa a ésto!.
Recomiendo  su lectura para tener una visión más amplia de la esencia de la enfermedad, de la comprensión del enfermo, de la incompresión en muchas ocasiones de quienes estamos frente a ellos.
En ocasiones, en muchísimas, he aprendido (sigo aprendiendo) más mirándoles a los ojos que leyendo las últimas publicaciones sobre la enfermedad que caen en mis manos. 

miércoles, 30 de mayo de 2012

AGOTAMIENTO DE LOS CUIDADORES


Son muchas las ocasiones que los cuidadores de pacientes con Alzheimer comparten con nosotros pensamientos acerca de como sienten sus vidas, preámbulo unas veces de una patología psiquiátrica en ciernes y de situaciones ya enquistadas que merecen respuestas para mejorar sus vidas, otras.
Vivimos, todos, la vida según la sentimos. Así que la pregunta es: ¿cómo la vemos?. Pues a través de una visión que, a veces,  se encuentra lejos de ser la lógica y racional. Está claro: el mundo es uno, y en cambio todos y cada uno de nosotros lo vemos de forma diferente. Y en el fondo, nuestra sensación más íntima es que  la percibimos tal y como es, y el resto de forma distorsionada. Nos equivocamos porque incluso nosotros, aunque no nos lo parezca, la presbicionamos.
Nuestro lenguaje delata que una de las formas en que distorsionamos la visión de la vida es a través de las metáforas: " vivo en una cárcel", "trabajo como una máquina", "estos acontecimientos me arrastran"... Y estas metáforas que describen nuestra experiencia determinan cómo vivimos y generan esa epidemia llamada estrés.
Una cosa ha de tenerse muy clara: ese agotamiento del que nos hablan los cuidadores viene de la vida de  que están viviendo. Por lo que ha de analizarse la esencia de la propia vida, que genera de por sí... agotamiento. Siempre. Hemos de partir de una idea básica: no somos máquinas. Si nos movemos, si nos esforzamos, si nos sobreesforzamos es porque hemos generado previamente energía, y que como tal, la vamos gastando a lo largo del día, de la semana, del mes... Asimilar este sencillo (no tan sencillo) dato nos producirá deseos lógicos de reposar: cuerpo y mente.

Satisfacer nuestro esfuerzo cotidiano provoca reposo mental, dosis pequeñas y acumulativas, de resistencia para momentos adversos. Nuestra mente comprende esos pequeños goces que modifican nuestros pensamientos cuando son negativos. Le dicen que tuvo un mal momento pero lo superó, entonces. ¿Por qué no va a repetirse la acción con otra situación similar?. Raimon Panikkar escribe algo que va bien para explicar lo que deseo comunicar: "se vive en momentos en que se pretende que el rosal crezca rápidamente tirando de sus hojas... La felicidad es inversamente proporcional a la aceleración".
Felicidad, o momentos felices, vamos a considerarlo igual, ¿de acuerdo?, opino yo.
El agotamiento psíquico proviene fundamentalmente de las expectativas, de nuestros deseos; y deseos hemos de tener siempre, por pequeños o basurdos que puedan ser para los demás. Y los deseos provienen de nuestros recuerdos. Nuestra mente es, en muchas ocasiones, muy perversa, solamente saca a flote lo nocivo, lo desastroso, tal vez porque nadie antes nos dio a visualizar qué era lo positivo y qué lo que no lo era. De ahí la importancia de educar acertadamente a nuestros descendientes.

martes, 29 de mayo de 2012

LEER ES TAN IMPORTANTE...

Estoy leyendo un libro que, aunque puede desconcertar algo por su título: Dr. Alzheimer, supongo (Douwe Draaisma. Editorial Ariel. 2012), resulta muy interesante. Trata de  importantes científicos que dieron nombre a los trastornos mentales más conocidos y de cómo llegaron a catalogar tales enfermedades que antes de que ellos las nombraran no se conocían o pasaban superficialmente. Evidentemente cuenta la historia de Alois Alzheimer y de cómo descubrió la enfermedad que lleva su nombre. Pero se habla también de Jean Marie Joseph Capgras quien estudió profundamente los delirios hasta calificarse uno de ellos con su nombre y ser bastante frecuente en el Alzheimer. Y también de Parkinson, Broca, Korsakov, Clearambault, y bastantes más. El libro es muy didáctico y enseña los pormenores de nuestro cerebro con todo lujo de detalles comprensibles.
El autor es psicólogo y profesor en la Universidad de Groningen, Paises Bajos. Orientado hacia el gran público, se nota que es un gran divulgador. En la mayoría de las ocasiones, no basta con saber sino en saber explicar lo que se sabe, y éso no es tan fácil.
Quería compartir con Uds. este libro que ayuda a conocer el esfuerzo del científico para con la sociedad.
El título de esta entrada es una frase que me acompaña a menudo. Recomiendo mucho leer. No solamente para adquirir más conocimientos sino por lo importante de su mecanismo terapéutico para cualquiera, sanos o menos sanos. Reconocer signos que conducen a sílabas y éstas a palabras y que si se juntan de una forma concreta dan lugar a frases que antes las sugerimos como pensamientos... Pues éso.