domingo, 9 de octubre de 2011

LOS ÁCIDOS GRASOS OMEGA 3.

Existe desde hace ya varios años una excesiva tendencia (a mi entender) acerca de la importancia que sobre la DTA (Demencia tipo Alzheimer) tienen los Ácidos grasos (AG). La mayoría de los estudios de corte epidemiológico publicados, y algunos ensayos clínicos encuentran que una dieta rica en AG Omega 3 se podría correlacionar con un enlentecimiento en el declive cognitivo normal asociado a la edad e incluso en pacientes ancianos diagnosticados de deterioro cognitivo ligero, lo que puede influir además en la disminución de la incidencia del diagnóstico de demencia. Sin embargo, los datos existentes actualmente no permiten encontrar una utilidad de los mismos en las demencias ya establecidas. No obstante, el consumo de productos que contengan AG Omega 3 debe aconsejarse, como es el caso del pescado, por otra parte un alimento con muchas otras características interesantísimas, como ser una proteina animal en la que, por el momento, no interviene tan directamente la mano del hombre para aumentar su rendimiento económico.
Cuando en estudios y publicaciones se usa excesivamente el verbo condicional obliga a ser cauto y no caer en las garras de propuestas terapéuticas y farmacológicas que hiperbolizan sus beneficios. En todo tipo de situación en la que un alimento o componente de él entre a formar parte del interés de la ciencia para con una enfermedad o dolencia, siempre es el consumo ordinario el que se aconseja, a no ser que sea el propio cuerpo quien rechaza buena parte del mismo, en ese caso se deberá suplementar con más dosis, obvio.
Últimamente se nos presentan suplmentos en los que omega 3, magnesio, vitaminas y demás, entran a formar parte de un paquete que exagera sus beneficios, en el caso de que exista alguno demostrado... totalmente.

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