sábado, 22 de octubre de 2011

¿DEBE COMUNICÁRSELE SU DIAGNÓSTICO AL ENFERMO?

Posiblemente una de las dudas bioéticas más importantes de la Enfermedad de Alzheimer sea si es positivo o no decir al paciente que sufre la enfermedad.
En el caso de que hubiera manifestado sus deseos en una u otra dirección despeja la opción... algo, pero en el caso de que nunca lo hubiera comentado, parece que la ocultación hiere el interior del familiar. En frecuentes ocasiones, cuando el paciente aún es joven y sus posibilidades cognitivas pueden aún comprender, aunque sea en parte, el significado de lo diagnosticado, también esta duda se transfiere al médico.
A día de hoy, cuando se efectúa un diagnóstico, las probabilidades de que sea tal son el 88%. El 12% restante está allí, esperando que también se use y se le de significado, porque ¿y si no es realmente Alzheimer?, ¿y si no ha podido superar esa información y se le empeora más con ella...?. El asunto no es sencillo. 
Recientemente leía una entrevista al hijo de Solé Tura hablando de la enfermedad en su padre. No estaba preparado para saberlo. No se lo dijeron-dijo. Y debe comprenderse que para soportar este diagnóstico, con la información que hoy tenemos, de todo tipo, resulta duro.  Existe también la opinión contraria que indica que tener más tiempo para asimilarlo proporciona más tiempo también para hacer resumen de tu vida pasada... de preparar el futuro dependiente. Sin embargo, una enfermedad como ésta, particularmente específica en cada paciente que la sufre, que evoluciona globalmente igual en una proporción elevada pero distinta en cada uno...
De lo que sí estoy seguro es de que hay que hablarlo con los nuestros, dejar clara nuestra opinión para, al menos, evitar las incertidumbres en la familia para comunicarle o no el diagnóstico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario