lunes, 8 de agosto de 2011

LOS ERRORES EN EL LENGUAJE

En Aragón se está trabajando bastante, y bien, en la problemática Alzheimer, y no lo digo por decir. Allí queda la línea de experimentación farmacológica acerca de un posible remedio para la evolución de esta patología, así como en el aspecto de efectuar el diagnóstico cuanto antes, que lleva a cabo el Dr. Manuel Sarasa en su laboratorio. En la clínica tenemos grandes especialistas, tanto en el Hospital Clínico como en el Miguel Servet, por no decir los grandes avances que aportó el Dr. Antonio Lobo a la epidemiología de la enfermedad. Pues bien, hace unos días se ha conocido la publicación en la revista cienmtífica internacional PLOs One un artículo titulado "Modeling Abnormal Priming in Alzheimer´s Disease patients with Association Network", hecho aquí, en Zaragoza, en el Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos de la Universidad de Zaragoza, en colaboración con la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona.
Según el estudio, comprender el ritmo y la manera en que esta pérdida ocurre es de vital importancia para detectar la enfermedad en su fase más temprana e intentar ralentizar sus efectos. Es por ello que con el propósito de esclarecer cómo el lenguaje se ve afectado por la enfermedad a medida que pasa el tiempo, los investigadores del BIFI (Javier Borge-Holtoefer y Yamir Moreno, junto a Alex Arenas), han elaborado un modelo teórico que simula el deterioro progresivo de las relaciones entre conceptos.  Bajo esta hipótesis de trabajo, el modelo desarrollado predice correctamente determinados aspectos anormales que aparacen en las primeras etapas de la DTA y que no se observan en sujetos sanos. De esta forma, la posibilidad de simular sobre un modelo computacional distintos rasgos de la enfermedad ayuda a comprender de qué modo afecta la enfermedad a las capacidades de los pacientes en el plano lingüístico.
Evidentemente estamos ante una enfermedad muy iconoclasta y anárquica en sus comienzos y que nunca hay una enfermedad igual a otra, pero sí que es cierto que existen patrones que son más significativos que otros, y que con la experiencia se pueden llegar a asimilar entre algunos.
Es un gran paso este estudio que puede llenar espacios que hasta el momento se encontraban desdabazados, solitariamente flotando entre los muchos y variados síntomas de la enfermedad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario