martes, 5 de julio de 2011

TRATAMIENTOS Y CHARLATANES.

No es infrecuente que se nos consulte o recibamos a familiares de pacientes que han oido, o incluso han llegado a ser tratados,  con sustancias o remedios "maravillosos" para la dolencia de su familiar. Recuerdo que tuve un paciente hace ya años al que venían "tratando" desde hacía varios meses con un triturado "maravilloso" para su Alzheimer. Su ingrediente fundamental eran mollejas de gallina francesa que debían ir a buscarlo mensualmente a Biarritz y pagar la suma de aproximadamente 1500 Euros de los de ahora y en pesetas sobre las 250.000 si no recuerdo mal. Evidentemente, llegar a dar aquel paso fue por la ignorancia por un lado y el rechazo al diagnóstico por otro. La familia no toleró el diagnóstico. Visitó a los tres gurús científicos de aquel momento, que coincidieron en el diagnóstico, e incluso enviaron toda la información del caso a un gran Hospital americano para que emitieran también su opinión.... Luego, la desesperación les llevó a ser engañados por un indeseable que jugó malevolamente con el cariño y el dolor de una familia que se resistía a aceptar la "marcha" de aquel todavía joven marido y padre.
Evidentemente me faltó tiempo para "vomitar" mi exasperación al respecto y aconsejarles que no siguieran por ese camino. recuerdo que al final de varias sesiones con la familia, aceptaron la situación, se trató lo mejor que se pudo a su familiar y sus conciencias se estabilizaron al final...
Existen tratamientos que en ocasiones nos cuesta admitir, aun viniendo de profesionales muy serios y destacados. Pero comprendemos que sus deducciones pueden llegar a ser realidades en un futuro. Lo que nunca debiéramos admitir y sí denunciar es a esos charlatanes de feria que sin base ninguna se atreven a afirmar la curación de enfermedades con gran rotura social e incurables por el momento.  Están hiriendo muchas sensibilidades, así como dudar de una comunidad científica y clínica que trabajamos lo más rectamente que sabemos en pos de una experiencia que, al menos, nos faculta para opinar.

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