lunes, 4 de julio de 2011

DEPRESIÓN Y DEMENCIA.

Algunas observaciones han llevado a sugerir que la depresión podría ser un pródromo en algunos casos de demencia. Sin embargo, meta-análisis efectuados  posteriormente no afirman tal presunción. Lo que sí parace probado, y en eso con la simple observaciuón de los profesionales que trabajamos con este tipo de enfermedad, es que un trastorno depresivo afecta en la evolución y rapiodez. Alguien que se torna "pasivo" o recalcictrante en un pensamiento negativo, tiene muchas más posibilidades de evolucionar hacia un trastorno neurodegenerativo. Es obvio.
Como es también obvio, que lo que no se usa se esclerosa y atrofia, por lo que el olvido está más que instaurado en este tipo de pacientes. El NO USO de la memoria, el NO ADIESTRAMIENTO de la memoria en nuestros estudiantes y jóvenes traerá consecuencias negativas en la adultez y vejez. Ya en la década de los 70 se decía que la memoria no debería estimularse, que solamente era positiva la comprensión. Y sí, ésa es buena pero también la primera. Deben ir a la par, aunque el esfuerzo se mayor, pero  ¿qué surte sin esfuerzo...?.
Concluyendo, la depresión sí IPUEDE influir en la aprición del síndrome demencial, pero no en todos los pacientes ni en la misma medida e intensidad. Por ello, cuanto antes se acuda al apoyo psicoterápico (antes del farmacológico, NUNCA éste en primera instancia), mejor.
Acudan a su médico, es el que sabe de esta patología. Es un consejo.

1 comentario:

  1. Por culpa de los teléfonos móviles no tenemos la necesidad de memorizar nada (con la colaboración estelar de Google).
    En eso sí se puede trabajar. Muy interesante.

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