jueves, 14 de abril de 2011

FRECUENTE o NORMAL: ¿IGUAL o DIFERENTE?



En estos días he tenido que tratar a la madre de un colega médico. Intuía que había "cosas" en ella que no le parecían normales pero no veía... que era un proceso de carácter demencial. Pero llegó un momento en que la situación explotó. Trataba mal a su padre, le insultaba, hubo peligro vital para ella y su vecinos, se fugó de su casa...


Es bueno hacer una reflexión al respecto de este caso: El hijo es médico. Sin embargo no vió la situación... sabía que su madre era especial... Y es que resulta tan complicado "descalificar" lo que otros califican de otra forma... Porque, ¿es igual el término frecuente que el normal?, ¿y el diferente al anormal?... ¿o es anormal porque no es frecuente...?. El carácter es lo que nos hace ser "especiales". Todos somos "especiales". Y todos queremos que esa especialidad sea entendida a nuestra manera... y no.

Reflexionemos acerca de la normalidad, aprenderíamos mucho.


Una cosa más: ni aún siendo médicos, si somos hijos o cónyuges, a veces, no logramos ver lo que exigimos a los demás que han de hacer: ir cuanto antes al médico que se ocupa de este tipo de trastornos.


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