sábado, 30 de abril de 2011

INVESTIGAR, INVESTIGAR E INVESTIGAR.

La clusterina es una sustancia que pertenece a una familia de proteinas extracelulares que regulan la formación y eliminación de la proteina amiloide. Hace unas fechas ha sido publicado un estudio en la revista Journal of American Medical Association ( Schrijjvers EMC  et als. JAMA,2011, 305: 1322-1326) que habla de que los niveles elevados de la clusterina observados en el cerebro y el líquido cefalorraquídeo de pacientes con DTA sugieren su participación en la patogénesis de la enfermedad. Hasta ahora se correlacionaba las altas concentraciones plasmáticas con la presencia y gravedad de la DTA pero no con el riesgo de aparición de la enfermedad. Tras este estudio se observa la probabilidad de la prevalencia de la enfermedad medida incluso con el MMSE.
Estudios como éste se orientan más hacia la prevalencia que hacia el tratamiento en sí, aunque éso vendría después si posteriores trabajos en este sentido justificaran algún tipo de molécula que evitara el aumento de la clusterina. Cualquier tipo de tratamiento farmacológico para una enfermedad proviene de averiguar cuál es la causa que la provoca y el posterior anállisis de su formación de manera pormenorizada e intensa. Hoy, la mayoría de los laboratorios de investigación biomédica tienen una línea de neurodegeneración. Ésta es la época del cerebro, de su entendimiento exhaustivo. Nuestro cerebro es el órgano supremo de todo el ser humano. Sin él, sin saber cómo integrarlo el mayor tiempo posible en la estructura global del mundo, nada sería posible. Por éso, cualquier investigación que se haga en torno a él, por pequeña que sea, será siempre de una magnitud enorme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario