jueves, 31 de marzo de 2011

BENDITOS ROEDORES

Tampoco a mí es un animal, el ratón, que me inspire demasiado cariño, simpatía o dulzura. Sin embargo, se le debiera hacer un monumento de agradecimiento por parte de la humanidad. Son tantos y tan variados los avances que han posibilitado por prestar su cuerpo para que la ciencia experimentara en él enfermedades y tratamientos... Hoy, sin ir más lejos, mediante ingeniería genética se puede reproducir en ellos enfermedades que asolan a los humanos. Un caso concreto entre muchísimos es el que acabo de leer en la prensa especializada de nuestro país: Los resultados preliminares de una línea de investigación dirigida por Isidre Ferrer, del Itto. de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell), sugieren que las terapias destinadas a intentar frenar el proceso de apoptosis neuronal durante la fase prodrómica de la DTA podrían contribuir a retrasar la aparición de los síntomas de esta patología. Están en marcha diferentes estudios en modelos transgénicos de ratón con la DTA en los que se han probado diferentes estrategias terapéuticas, como frenar el deterioro de las mitocondrias, actuar sobre los receptores específicos de moléculas en las que se han detectado efectos potenciales en el desarrollo de la enfermedad, obstaculizar el tránsito de oxígeno en el interior de las neuronas y modular aspectos epigenéticos.

Los resultados preliminares son alentadores, ya que se ha logrado que los síntomas de la enfermedad, que normalmente aparecen en un período de seis meses en estos animales, retrasaran su inicio hasta los 9-10 meses. Considerando que un ratón vive 24 meses, los 4 meses de retraso conseguidios se traducirían en varios años en el caso del humano.

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