domingo, 26 de septiembre de 2010

ESPERANZA vs DESESPERANZA.


Hace unos días estuve dando una conferencia en la que afirmé con rotundidad lo que nadie queremos que sea, pero que es: tardará mucho tiempo hasta que exista un tratamiento útil para curar la demencia tipo Alzheimer. No es lo que se quería escuchar, lo sé, y más cuando el día anterior se había dicho todo lo contrario sin basarse en ninguna información real... Hace 15 años oí de labios de uno de los mejores especialistas del país en aquel entonces que la cura estaría en prácticamente cinco años. Y no.
Pueden prometerse deseos para bien: calmar la ansiedad de los familiares que tienen un enfermo con este diagnóstico. Sin embargo, siempre he tenido mis dudas por generar esperanzas de algo que no es y que desespera al fin (desesperar= contrario que esperar).
Me basaba ante la rotundez de mis palabras en dos hechos:
1º: La crisis económica es tal que ha hecho disminuir drásticamente la inversión de las biotechs en investigación y apostar más por aquellos productos cuyo éxito se ve más cercano y por lo tanto generar más dinero. Es comprensible, son empresas, no ONGs, y deben rendir cuentas a quien les dan su dinero para que les devuelvan más, no menos.
2º: Es muy difícil encontrar un producto farmacológico que bloquee la vía que conduce a la eliminación total de la enfermedad que, recordémoslo, es multifactorial.
En cambio, sí que se ve con optimismo la vía de productos que bloqueen la creación de las lesiones que ocasionan la enfermedad. En la Universidad Rockefeller de Nueva York descubrieron recientemente (el equipo del Dr. Paul Greengard, Nobel de Medicina) que las placas de proteina betaamiloide eran fabricadas por la enzima gamma-secretasa, por lo que actuando sobre ellas, se eliminaba el problema, pensaron... Pero no. Observaron que los productos usados para ello, producían consecuencias colaterales que impedían su uso terapéutico. Sin embargo, sí han descubierto, que un antitumoral llamado imatinib (Glivec) disminuye la producción de todas las formas de beta amiloide sin afectar a la producción de otras moléculas. En la revista Nature de este mes se explica su mecanismo de acción.
Sin embargo, no puede usarse este producto para tratar a los más de 30 millones que en el mundo, posiblemente, sufren Alzheimer. El producto tiene un inconveniente: no puede traspasar la barrera hematoencefálica, o sea, no pasa a cerebro.
Este descubrimiento ha sido un paso muy importante y ahora se seguirá investigando acerca de este tipo de productos anticáncer para poder encontrar uno que atraviese la susodicha barrera.
Pero estas investigaciones llevan su tiempo, primero de laboratorio, luego de ensayos en animales y en personas. No lo olvidemos. Lilly, un laboratorio internacional de los tres primeros en investigación mundial, acaba de echar a la papelera un producto antiAlzheimer tras varios años de estudio e investigación. Tenía gravísimos efectos secundarios.
Sin embargo, todo tratamiento que aparezca vendrá precedido de una llamada de atención: deberá usarse en etapas muy precoces de la enfermedad. Y éso significa lo que todos los profesionales que nos dedicamos a esta patología repetimos: Debe diferenciarse muy bien qué es un defecto cognitivo leve, incipiente o no, del que sí lo es. Y éso, diagnosticado y puesto en tratamiento preventivo (con sustancias y métodos que lo son de veras), favorecerá que cuando existan esos fármacos sean verdaderamente efectivos. Es fácil pensar que siempre es más productivo actuar sobre algo no deteriorrado totalmente que sobre lo que tan solo está algo dañado y se detiene su progreso, ¿no creen?.
Se sabe que un porcentaje nada desdeñable de defectos cognitivos leves evolucionan a demencia al cabo de cinco años. ¿Para cuando un "despistaje" preventivo de los ciudadanos, todos, para saber con exactitud cuántas demencias se producen en nuestro país?. Ésto, sí es toy seguro que no costaría dinero. Estoy completamente convencido que voluntarios del país cederían parte de su tiempo por colaborar en un estudio del que todos nos veríamos beneficiados.

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